domingo, 1 de junio de 2014

Medardo, un joven revolucionario salvadoreño que soñó un mundo mejor y más justo

Recordando a Jorge Edgardo Castro Iraheta, “Medardo”, capitán del Ejército Popular de Liberación Farabundo Martí caído en combate el 23 de octubre de 1985. 


Un pasado que sigue siendo presente


Cuando la puerta que se abre es la del propio pasado, los cuadros que cuelgan en la “sala de exposición”, ubicada en un límbico rincón del cerebro, son la representación emocional de un recuerdo que sigue siendo presente.

Conocí a Medardo a principios de 1982 en el campamento guerrillero de La Laguna Seca en el departamento de Chalatenango, El Salvador, cuando todavía era jefe de escuadra del pelotón dos de la Unidades de Vanguardia Nacionales (UVN) de las Fuerzas Populares de Liberación Farabundo Martí comandada por el “Conejo William”, José Dimas Serrano (http://robiloh.blogspot.de/2013/10/una-orquidea-chalateca-en-la-tumba-de.html). Meses más tarde y de acuerdo al desarrollo y dinámica de la guerra revolucionaria, El “Zarco” Samuel (Oscar Galindo), el “Conejo” William y el “Nico” (Juan Antonio Alvarenga), jefes de los pelotones uno, dos y tres de las UVN, asumieron otras responsabilidades militares y sus puestos fueron ocupados por Marvin, Medardo y el “Negro Odul” respectivamente. Durante los días de La Laguna Seca nuestros encuentros fueron muy esporádicos y pocas veces intercambiamos palabras. Sin embargo, cuando el pelotón dos se trasladó a la “Montañona”, a medida que nos íbamos conociendo, nuestra relación se fue desarrollando y profundizando. A partir de allí, creo que fuimos más amigos que compañeros en la guerra. Teníamos, sin saberlo, muchos intereses y actividades de la vida en común y tal vez por esas “cosas raras de la vida”, fue que sintonizamos en la acción y en el pensamiento http://robiloh.blogspot.de/2013/11/yo-tuve-un-amigo.html.

Nos encontramos nuevamente en Managua, en agosto de 1983. Un día salimos a pasear a la laguna de Xiloá, cerca de la ciudad de Managua. Tuvimos la suerte que Alfonso, un compañero alemán, puso a nuestra disposición el vehículo de su hermano. Esa tarde agradable quedó grabada en una fotografía que afortunadamente llegó a mis manos 28 años más tarde. Alfonso, sin previa consulta y sin reparar en medidas de seguridad ni en protocolos clandestinos, tomó en aquella ocasión su cámara fotográfica y apretó el disparador de la Canon A-1. Gracias a esa “emboscada fotográfica”, guardo hoy el recuerdo de nuestra convivencia en la Nicaragua Sandinista y todavía revolucionaria.

Medardo llegó a Managua a mediados de agosto de 1983 a curarse las heridas de guerra. Puse al tanto a Alfonso acerca de las razones de la estadía de Medardo y le informé que él había sufrido un impacto de bala durante el asalto al puesto de avanzada enemigo en Miramundo/Chalatenango a principios del año. Medardo conocía bien la guerra. Ya era un veterano y la lesión de Miramundo no era la primera. En el ataque a Nueva Trinidad en marzo de 1982 un proyectil le atravesó la pierna, felizmente sin mayores consecuencias. No obstante, las complicaciones de la fractura de la tibia y el peroné fueron muy delicadas y una intervención quirúrgica de alto nivel se hizo necesaria.

Alfonso, con seriedad alemana y con acento guanaco, nos habló sin tapujos de lo que en el “Frente Externo” se rumoreaba acerca del crimen perpetrado en la persona de la comandante Ana Maria y del suicidio de Salvador Cayetano Carpio, el Comandante Marcial. Pero cuando se dio cuenta que la conversación se había convertido en un monólogo, decidió cambiar de tema. Nosotros nunca hablamos sobre estos hechos, aun cuando ambos sabíamos que algo grave había sucedido al interior de las “F”. Había un hedor putrefacto en el ambiente aquellos días en Managua, pero no debido a las heridas del cuerpo, pues “las ideas como el agua, cuando se estancan, se pudren”, como dijera Mao Tse Tung en alguna oportunidad. La ideología dogmática y cerrada al interior de las “F” comenzaba a despedir el típico mal olor del estancamiento. La atmósfera se había llenado de miedo, desconfianza e incertidumbre, y desgraciadamente yo nunca supe lo que Medardo pensó al respecto.

Managua fue en los ochenta del siglo pasado, una ciudad invadida por internacionalistas de todo el mundo. Cierto día me encontré al “Caballo Memo”[1] en el trayecto Monte Tabor-Managua. Iba a visitar a los compas como de costumbre a la casa-hospital y en una de las tantas paradas de buses en la carretera Sur, se subió al bus en que yo viajaba. Nos reconocimos inmediatamente.

Pelaíto, qui hacís acá huevón – gritó Memo mostrando una feroz fila de dientes amarillentos por la nicotina y no paró de reírse por la sorpresa y de alegría por el encuentro. Nos despedimos al llegar a la terminal de buses. Él siguió su camino y yo el mío, no sin antes acordar un punto de encuentro unas horas más tarde.
Entré a la casa-hospital con la noticia a flor de labios. Medardo, a la sazón teniente del ejército rebelde, pidió licencia a la jefa del hospital para salir por la tarde y ésta no se la negó. Así que esa misma noche, en un restaurante de Managua, comimos lo que quisimos, bebimos cerveza y ron, hablamos hasta por los codos sobre los días en la montaña, de los vivos y de los muertos, no así sobre los sucesos de abril. Eso era tabú. Como buenos Lachos y creyéndonos los reyes del mambo, pinchamos[2] a diestra y siniestra y esa noche la pasamos chévere.

Nunca pensé que el devenir de la revolución salvadoreña estaría íntimamente ligado a esos luctuosos sucesos. Y supongo que Medardo tampoco. Días más tarde, en octubre de 1983, nos despedimos, nos deseamos buena suerte y nos prometimos reencontrarnos en el frente interno. Esa fue la última vez que estreché la mano de Medardo, ese joven revolucionario salvadoreño que soñó un mundo mejor y más justo….igual que yo.

Me enteré de su desaparición física recién en el año 2013 y de las circunstancias de su muerte, acaecida el 23 de octubre de 1985 en la “Zona de Radiola”, es decir, en el municipio de Cinquera en el departamento de Cabañas; un territorio en disputa donde la muerte acechaba por tierra y por aire permanentemente.
A raíz de tan triste y aciaga noticia, recordé que todavía guardaba en la buhardilla de mi casa los tomos de la novela del escritor alemán Dieter Noll, “Las aventuras de Werner Holt”; que Medardo dejó para mí en Managua y que llegaron a mis manos a medianos de 1984. Volví a leer la dedicatoria y los tres libros, según la “sugerencia de lectura” que él mismo anotó en la contraportada. La novela de Dieter Noll está considerada, junto a “Sin novedad en el Frente” de Erich Maria Remarque como un clásico del género literario antibelicista. La lectura de “Las aventuras de Werner Holt”, treinta años más tarde, tiene obviamente otra connotación e interpretación. Recién ahora entendí cual pudo haber sido la intención y el mensaje meta comunicativo de Medardo al regalarme y dedicarme de manera muy especial esta obra.

“Morir por la Patria”, ésta frase había retumbado como un eco varias veces en la mente del personaje principal de la novela, Werner Holt, con apenas catorce años. Él había conocido la muerte de cerca y había visto morir a mucha gente, tal como Medardo y todos los que vivimos la guerra al compás del lema “Revolución o Muerte, el Pueblo Armado Vencerá”. Morir por la patria, morir por la Gran Alemania, un grito de guerra, altivo y combativo, pero que al final de cuentas resultó ser una frase fatal para su generación, puesto que hasta él mismo perdió durante esos años de guerra el sentido de la vida, la capacidad y la serenidad de preguntarse: ¿Para qué vivo entonces?

¿Se habrá planteado Medardo la misma pregunta?


[1] Internacionalista chileno
[2] Chilenismo: Coquetear, seducir, conectar con una persona con fines amorosos

jueves, 1 de mayo de 2014

Carrito

Este es un homenaje a un joven salvadoreño, que tuvo nombre propio, pero yo nunca lo conocí. El pueblo le decía cariñosamente “Carrito”, porque era uno de los suyos. Cuando en mi país natal no deambulen enfermos mentales, ni haya niños hambrientos pidiendo comida en las calles y la gente de a pie pueda subirse a una camioneta sin temor a perecer incinerada o ser extorsionada, entonces compañeros, podremos decir que vamos por la ruta de la liberación verdadera. 


Corrían los años sesenta del siglo pasado y el triunfo de la revolución cubana el primero de enero de 1959, despertó el fantasma comunista de 1932 que la oligarquía salvadoreña, después de haber regado los cafetales de la zona occidental de El Salvador con la sangre de más de 30000 campesinos e indígenas, había dado definitivamente por muerto. Tal vez por esa razón, el café maduro de altura tiene el intenso color rojo púrpura, como el de la sangre de los trabajadores del campo.

Y porque el color de la sangre jamás se olvida, el pueblo salvadoreño organizado, no se dejó amedrentar ni por el general Maximiliano Hernández Martínez ni por el coronel Oscar Osorio. Así llegó a la Presidencia José María Lemus, camuflado de liberal y ademanes de demócrata. Pero el gobierno de Chema Lemus tampoco supo responder a las verdaderas demandas socio-económicas del pueblo trabajador y demostró su incapacidad para detener el alud político-militar que se perfilaba en el país, acelerado en primer lugar por la propia dinámica de la lucha de clases salvadoreña y fortalecido con el derrocamiento de la dictadura de Fulgencio Batista en Cuba.

Pero en El Salvador existe la “buena” o la mala costumbre, cuasi un derecho consuetudinario, que todos los presidentes llegan al poder ricos de ideas y promesas, pero con los bolsillos vacíos  y cuando lo dejan, son millonarios en metálico contante y sonante o como mínimo tienen el futuro asegurado. Lemus tampoco fue la excepción de la regla.

Se rumoraba que la flotilla de buses japoneses Isuzu que cubría la ruta 30 en San Salvador, era propiedad de la primera dama de la República, Coralia Elena Parraga de Lemus, de quien se dijo tenía un gran corazón y comprensión por las necesidades materiales de sus compatriotas más desamparados y más pobres. Infundados o no los comentarios, el hecho real es que ni Doña Coralia fue una versión mesoamericana de Evita ni Chema Lemus fue Juan Domingo Perón. Lo único que tuvieron las dos mujeres en común fue su elegancia y su belleza; y maridos con el grado militar de teniente-coronel. Hasta aquí las posibles comparaciones.

Toda ciudad tiene su “loco”. La Habana tuvo su “Caballero de París” en la década de los 50 y San Salvador a “Carrito” en la de los 60 “Carrito”, un joven que adolecía con toda seguridad de esquizofrenia juvenil, según la clasificación internacional de enfermedades mentales. Señala la ciencia médica que hay que diferenciar entre varios estados de desarrollo de la enfermedad, entre otros, del estado paranoide, es decir, los momentos de delirios auto-referenciales y de persecución y el estado catatónico, es decir, síntomas psíquico-motrices. “Carrito” era un mezcla de estos dos: Se creía un auto con motor diésel. La ruta 30, llamada popularmente “La Circunvalación” por recorrer la periferia capitalina, fue precisamente una de las rutas preferidas del personaje principal en este relato histórico.

San Salvador en aquellos días era una ciudad tranquila, donde la cipotada jugaba al fútbol, al béisbol, a la “Mica”, al “Escondelero”, a la “Peregrina”o la “Güimba” en las calles, sin temor a ser arrollado por un vehículo particular o por los buses del transporte urbano, que en gran parte pertenecían a militares. A lo único que le teníamos cierto respeto y pícaro temor era al momento cuando “Carrito” quitaba el freno de mano y arrancaba a toda velocidad persiguiéndonos. Él no tenía carácter agresivo. Si se le dejaba en paz, continuaba su recorrido y solamente se detenía en la correspondiente parada de bus. Imitaba el ruido del motor con el rrrrummm, rrrrummm producido por los labios que dejaban entrever una fila de dientes amarillentos y cubiertos con una gruesa capa de sarro; y con la mano derecha realizaba los cambios de velocidad. Bueno, en honor a la verdad, el carro de “Carrito” tenía solamente una sola velocidad. Cuando yo conocí a “Carrito”, él se encontraba ya en la fase aguda de su enfermedad. Estacionaba su “carro” solo para echarle combustible al tanque o cuando algún transeúnte lo detenía para conversar con él. Pero había que tener cuidado con “Carrito”, pues sorpresivamente podía convertirse en un “Perrito Dovermann” capaz de morder la mano o arrancar un dedo, cuando percibía que se le estaba tomando el pelo. Y precisamente eso era lo que hacíamos en mi pandilla. Entonces era menester tener un buen motor en las piernas, para evitar que nos alcanzara y nos diera un feroz mordisco.

A “Carrito” se le podía encontrar en todas partes de la ciudad, pero él siempre seguía el plan de ruta del servicio de transporte urbano. Cuando iba en dirección a la Colonia Panamá, era un bus de la Ruta 1, si se le encontraba en la Colonia Guatemala, era la ruta 10 y en las cercanías del hospital para enfermos mentales, era un bus de la ruta 3. Precisamente en el entronque con la 29 calle oriente, “Carrito” metía la “segunda” y salía zumbado hasta parar en el semáforo de la fábrica de gaseosas Canada Dry, evitando así, estar mucho tiempo frente al  manicomio, tal vez por temor a que lo internaran. Tan “loco” no estaba “Carrito” para permitir que le robaran lo único que poseía: la libertad de ir y venir. Quién sabe si en algún momento de su vida, “Carrito” haya conocido el psiquiátrico por dentro, que más que clínica para enfermos mentales, parecía una cárcel correccional.

Mi padre me contó un día, allá por los ochenta – cuando la guerra revolucionaria estaba en sus albores y todavía tenía el carácter socialista –, que “Carrito” habría muerto en un accidente de tránsito. Al parecer no respetó la luz roja en uno de los semáforos de la ciudad capital y chocó contra un vehículo de verdad que viajaba a exceso de velocidad, según informaron las autoridades policiales. A lo mejor el pobre “Carrito” además era daltónico.

La verdad es que no sé realmente cuándo ni cómo murió, pero lo que sí sucedió, es que no se convirtió en chatarra humana como muchos otros que teniendo casa, comida y salud, se olvidan del que no tiene techo ni nada que comer y para colmo de males, está enfermo e indefenso. 

lunes, 14 de abril de 2014

Sushi à la Tablet

Sushidió que después de varios meses de resistencia numantina, finalmente cedí a los ruegos insistentes de amigos íntimos, todos ya pasaditos de los sesenta y algunos tirando pa’ los setenta, para que los acompañara a cenar en un restaurante japonés. Menciono a propósito la edad aproximada de mis acompañantes, ya que en dicho establecimiento los pedidos se realizan vía iPad y, aunque cosmopolitas todos, el uso de la tecnología digital aplicada a la gastronomía nos era hasta el día de ayer algo extraño aún.
No me detendré aquí a explicar en detalle el mecanismo de funcionamiento de este tipo de restaurantes, púes parto de la base que es conocido y su utilización en la venta de tacos y enchiladas mexicanas, en las tapas españolas o en las pupusas salvadoreñas no me sorprendería en absoluto. Muchos de estos establecimientos promocionan el sistema, además, seduciendo al cliente con la propaganda de all you can eat, coma todo lo quiera, hasta reventar o quedar como un Makimono Hosomaki extra large de bonito y aguacate.

Entramos al local con la inseguridad típica del novicio, con la piel pálida y fría de calamar de las costas peruanas y con los ojos saltones como los de un pez Chimbolo del río Acelhuate en San Salvador. Fuimos recibidos gentilmente y a la usanza japonesa por un joven alemán, quién inclinó la cabeza mecánica o automáticamente. Con nuestra presencia la edad promedio de los clientes aumentó considerablemente de inmediato.

Ke te sako, ¿Una especialidad nipona?

Luego de las necesarias explicaciones técnicas y la exposición detallada de las reglas del juego, me quedó claro lo que nos sacarían al final de la cena: La aventura culinaria tipo buffet, costaría 30 Euros por estómago excluyendo las bebidas. Cada 12 minutos teníamos la opción de hacer un pedido máximo de cinco bocadillos por persona y una multa de 2 Euros por cada porción de comida que no fuéramos capaces de ingerir finalmente. Nadie nos obligó a aceptar las condiciones del contrato. Voluntariamente inclinamos nuestras testas más de treinta grados en señal de disposición al sacrificio.

Comenzamos “La gran comilona” con Maguro Nigiri y aprovechando la rima, les hablé a mis amigos acerca de Nicolás Maduro y sobre la situación en Venezuela que cada día es sazonada con wasabi contrarrevolucionario por la prensa internacional, argumentando que Maduro ni dirige ni deja dirigir. Seguidamente llegaron los Alaska y California Maki y uno de mis acompañantes, quien no solamente gusta de disfrutar de la comida asiática, sino que también de la historia universal, nos recordó que Alaska perteneció en su momento al imperio ruso y que por un puñado de dólares (7 millones de dólares americanos) fue comprada al Zar Alejandro II en 1867. Así llegamos al conflicto actual en Ucrania y a la anexión de Crimea a Rusia por parte de los “hijos” de Putin y a la de California en 1848 por parte de los “hijos” de James Monroe, quien sí fue un verdadero hijo de su madre. Pero de estos territorios anexados en el pasado ya casi nadie habla hoy en día y muchas veces el ciudadano de la calle olvida que el imperialismo es como un gigantesco octópodo que extiende sus tentáculos a todos los puntos cardinales de la tierra, o como el Tiburón de Rubén Blades, que hambriento surca el Gran Caribe en busca de presa fácil. La tercera ronda, estuvo conformada por una ración de suculentos sushis, dentro de los cuales se destacaron los “Tako Karaage” – pulpo al horno – y la sopa Misoshiru de aleta de tiburón.

Después de un análisis de costos de producción más en broma que en serio, calculamos a grosso modo que cada sushi costaría – incluyendo los costos fijos – un máximo de 25 centavos y llegamos a la conclusión que para aproximarnos modestamente al umbral de rentabilidad, el famoso “Break Even Point” inglés, cada uno de nosotros debería consumir la friolera de 120 sushis para compensar más o menos los costos de la cena. Es decir, que para masticar y/o tragar dicha cantidad necesitábamos ¡24 horas! Al final de la cuarta y a mitad de la quinta ronda, de tanto sushi nigiri y makimono, comenté en voz alta y en japoñol: ¡Toi Ke Mekago Toito! A lo que mi carnal Marcelo respondió: ¡Tapudo Wanako Kiosikon!

No cabía la menor duda, habíamos perdido el combate ni más ni menos que por Ippon.

Así que, entre risas, chistes, tomaduras de pelo, con la sensación de haber caído en las redes como sardinas y además con la mala conciencia por haber degustado especies en peligro de extinción, abandonamos las instalaciones niponas, con la convicción militante de no volver nunca más. En el mundo moderno, globalizado y neoliberal, la tecnología está aparentemente en función del progreso y la comodidad de la gente. Sin duda alguna muchas aplicaciones digitales cumplen con esos objetivos. Pero no nos engañemos, la sociedad en que vivimos gira en torno al beneficio. Y es precisamente en función de este objetivo sublime de la economía de mercado que la ciencia, la tecnología y la mercadotecnia se prostituyen.

En todo caso, los sushis me seguirán gustando y por supuesto, los seguiré degustando. ¡Pero à la carte! y por supuesto, solo de vegetales.


¡Por la boca muere el pez!

martes, 1 de abril de 2014

La hora de la pequeña-burguesía izquierdista salvadoreña

En el lenguaje de la ultraizquierda mundial, el término “pequeña-burguesía” sigue teniendo hoy en día un contenido semántico negativo, peyorativo e insultante. Es como si se tratara de un “pecado original” que no solo se hereda generacionalmente, sino que además se adquiere como una enfermedad contagiosa. Pero la “extracción de clase” no es obstáculo alguno para defender teórica- y prácticamente los intereses de la clase obrera. Allí están los ejemplos en los libros de historia, comenzando por Marx, Engels, Lenin, Fidel, Allende, Guevara y muchos otros más.

Desde el punto de vista científico social marxista, la pequeña burguesía es una clase social intermedia entre la gran burguesía y el proletariado; las dos clases antagónicas por antonomasia, a decir de Carlos Marx y Federico Engels. En el sentido marxista es que se utiliza aquí el concepto de “pequeña-burguesía”, es decir, como parte complementaria de la sociedad burguesa moderna que oscila dialécticamente entre la burguesía y el proletariado. Es un estrato socio-económico ondulante y ambivalente, cuya participación político-ideológica – reaccionaria o revolucionaria –, dependerá de la coyuntura política nacional concreta, de una situación de crisis económica específica o de otras circunstancias fortuitas; factores externos que actúan sobre este estamento social como un resorte político-económico, social e ideológico. Así pues, la influencia de la pequeña-burguesía en el contexto de la conducción de la lucha política, reivindicativa y revolucionaria, aumentará o disminuirá dialécticamente en dependencia de la fuerza o debilidad organizativa y sobretodo, del nivel de conciencia de clase para sí de la clase obrera.

Un sector social importante dentro de la “pequeña-burguesía” desde el punto de vista político, es la llamada “intelligenzija”, término ruso que se utiliza, tanto para referirse a la élite intelectual – personas con alta formación profesional y cultural ─, como para designar a todos los ciudadanos con preparación académica que no están directamente vinculados al proceso productivo.

La historia de los últimos cincuenta años en América Latina – se puede ir más lejos, si se quiere – ha estado marcada por la influencia política de la pequeña-burguesía. Tanto de la reaccionaria como de la izquierdista. A partir de la experiencia exitosa de la revolución cubana en 1959, se desarrolló en El Salvador una fuerte e intensiva lucha político-ideológica al interior del partido comunista salvadoreño (PCS). El cuestionamiento a la vía parlamentaria con el fin de obtener cuotas de poder en el Estado burgués, fue uno de los temas neurálgicos, entre otros, que provocó la ruptura orgánica de siete militantes comunistas con el partido, entre los cuales se encontraba el obrero Salvador Cayetano Carpio, a la sazón secretario general. En la concepción político-militar de Carpio, a la clase obrera le correspondía el rol histórico de conducir la lucha de clases en El Salvador.

Salvador Cayetano Carpio, fundador de las Fuerzas Populares de Liberación-Farabundo Martí (FPL-FM) el 1 de abril de 1970, era panificador, pero no pacificador de la lucha de clases salvadoreña. Así lo expresó él mismo en una entrevista con la socióloga chilena Marta Harnecker en 1982: “Yo surgí como dirigente, producto de la propia lucha de clases... Para mí el concepto de combatividad de los obreros es un concepto que estaba ligado a la lucha ilegal. En ese tiempo, tal vez lo que nos favoreció fue que no existía ninguna ley favorable al movimiento obrero, no había Código de Trabajo ni había nada… De manera que todo había que hacerlo a la fuerza, había que cerrar las fábricas a la fuerza. Dentro de ese contexto fue que yo surgí. Mi escuela de lucha de clases era la combatividad. Y desde entonces fuimos arrancando a la patronal y al gobierno, con lucha y con violencia de masas, cada una de las leyes que favorecían al movimiento obrero”.

El nuevo gobierno salvadoreño, presidido por los antiguos comandantes de las FPL-FM, Salvador Sánchez Cerén y Oscar Ortiz, decidirá el futuro político-social y económico del pueblo salvadoreño en los próximos cinco años. Según informa la prensa salvadoreña, dos antiguos miembros de las FPL formarán parte del futuro gobierno. Se trata de Hugo Martínez como Ministro de Relaciones Exteriores y Hato Hasbún, quien fungirá como Secretario para el Diálogo Político, Social y Económico, es decir, el interlocutor oficial con la gran burguesía salvadoreña. El actual Ministro de Obras Públicas, Gerson Martínez, también ex comandante de las FPL, es otro de los candidatos que podría ocupar una cartera en el nuevo gobierno salvadoreño.

Vistas así las cosas, la hora de la pequeña burguesía izquierdista salvadoreña llegará en primavera. Ojalá sea un buen augurio para el pueblo trabajador salvadoreño, que aquellos mismos hombres y mujeres que en la década de los setenta del siglo pasado, cuando todavía eran jóvenes románticos y soñadores de futuros de leche y miel para “los tristes más tristes del mundo”, tengan hoy por fin, la oportunidad de demostrar que los ideales de su generación no fueron “masturbaciones político-ideológicas” juveniles.

No se le pide milagros al nuevo gobierno. Ni la destrucción del estado burgués ni la erradicación de todos los males que genera el capitalismo. Pero si, que lleve a cabo – por lo menos– las medidas mínimas “concretas y posibles” para mitigar la pobreza, el desempleo y la violencia organizada, pensando en la clase obrera salvadoreña, en el campesinado pobre, en los que no tienen nada que comer, en los héroes y mártires de la revolución salvadoreña y en los más de setenta y cinco mil muertos que dejó la guerra revolucionaria. Es más, lo exige la parte del pueblo que votó por el FMLN.


Esa será la vara histórica con que se medirá la gestión del primer gobierno compuesto por ex guerrilleros marxistas en América Latina. 

domingo, 16 de marzo de 2014

¡La Oligarquía salvadoreña ronca, pero no duerme!

¡La Oligarquía salvadoreña ronca, pero no duerme!


El escrutinio final del Tribunal Supremo Electoral salvadoreño (TSE) confirmó las cifras obtenidas por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). El apretado resultado electoral causó sorpresa dentro del electorado, sobre todo en las filas efemelenistas, quienes esperaban una victoria abultada. Es muy difícil mantener la continencia en momentos de embriaguez electoral y de victorias, aunque éstas sean parciales. Pero no es tarea de la masa anónima, en momentos de euforia merecida, detenerse a reflexionar acerca de los pro y de los contra, implícitos en los números finales de las elecciones presidenciales 2014. Esta es responsabilidad de los organismos de dirección y planificación estratégica de un partido político electorero.

Dejar llevarse por el torrente de alegría desenfrenada, acompañar a la fervorosa multitud abarrotada en el Redondel Masferrer y percibir el calor de la campaña electoral en carne propia a 9413 kilómetros de distancia es fisiológicamente imposible. Pero por otra parte, la misma lejanía, aunque relativa, gracias a la red informática mundial y las redes sociales de comunicación, facilita la lectura ponderada y el análisis sobrio de lo que se dice y se escribe acerca de El Salvador. En mi ensayo publicado en ContraPunto el lunes 17 de febrero 2014 (http://www.contrapunto.com.sv/columnistas/la-estadistica-la-democracia-y-la-economia-de-mercado) pronostiqué – sin pretensiones de ser prodigiador – que el escenario político electoral en la segunda vuelta sería muy distinto al del 2 de febrero y que ARENA aumentaría considerablemente sus votos. Y eso fue precisamente lo que ocurrió el 9 de marzo pasado.

No fue por nocaut técnico, como la gran mayoría de los correligionarios y simpatizantes del FMLN esperaban, sino por puntos. Tanto en el primer “round”, como en el segundo. Y precisamente en ese detalle es que está escondido el diablo, la bestia o el mal augurio. O las tres cosas a la vez. Tiempos borrascosos se perfilan en el horizonte salvadoreño, pues no existe gobierno débil que pueda gobernar con fuerza. Es un axioma matemático y político.

¿Qué pretende ARENA?, pregunta “Noticias UCA” en su editorial del 14 de marzo (http://www.uca.edu.sv/noticias/editorial-279). La pregunta es retórica. Pedirle a ARENA que acepte los resultados electorales y se someta a las leyes de la “democracia parlamentaria”, la misma que ellos han “apoyado y apreciado”, es como pedirle a un tigre cebado que no coma carne humana. Efectivamente, la Oligarquía salvadoreña o en el lenguaje contemporáneo, el grupo de los 20 (G-20) hará “todo lo que tenga que hacer”, vía ARENA o cualquier otro instrumento político-militar, para impedir que el nuevo Gobierno haga “escuela” en El Salvador, puesto que la Oligarquía salvadoreña ronca, pero no duerme.

La Oligarquía salvadoreña, según mi opinión, no le “tiene miedo” al partido político de FMLN ni a su programa de gobierno. ¿Cuándo se ha sentido realmente amenazada por la socialdemocracia? ¿Cuáles son los privilegios que ha perdido en los últimos cinco años? ¿Representa el FMLN una amenaza real para la Oligarquía salvadoreña y el capital internacional? Pienso que no. Sin embargo, ¿Cómo se explica entonces lo furibundo de la reacción de la dirigencia de ARENA? En parte es frustración postelectoral, pero lo que está detrás de bastidores es la incompatibilidad de caracteres entre la Oligarquía salvadoreña disfrazada de ARENA y otras estructuras político-económicas y el FMLN. Utilizando la terminología del vocero oficial del FMLN, Roberto Lorenzana, “Ahora van – ellos los oligarcas – a negociar con el poder real del FMLN” y no con el gobierno de Mauricio Funes. Y creo que lo harán, más allá del escozor que les pueda causar el hecho de sentarse a la mesa de negociaciones con los antiguos enemigos de clase en un marco nacional que ya no es bélico, sino en un teatro de operaciones “democrático parlamentario” aceptado por ellos y por la comunidad internacional. Pero es sabido que en todo pacto de coexistencia pacífica, económica y política, concertación o contrato de cooperación, las partes contendientes o implicadas, estipulan negociadamente el reglamento o las leyes del juego. Entonces, ¿A qué temas y a que cosas están dispuestos la Oligarquía salvadoreña y el FMLN a ceder, a aceptar y a conceder?

A decir de Marcos Rodriguez, asesor de la fórmula presidencial Salvador Sánchez Cerén y Oscar Ortiz, el FMLN es un partido con un “ideario socialista, así como el ideario del Partido Social Demócrata de Alemania también lo es”. De hecho, es más radical que el del FMLN”. ¡Más claro no canta un gallo!

Ningún alemán que esté en su sano juicio, afirmaría que las agendas política-económicas de los gobiernos socialdemócratas desde Friedrich Ebert (1919-1925) pasando por Willy Brandt (1969-1974), Helmut Schmidt (1974-1982) y Gerhard Schröder (1998-2005) fueron socialistas. Aquí Marcos Rodriguez confunde la gimnasia con la magnesia, puesto que no es lo mismo, hablar del carácter social de un programa de gobierno que el carácter socialista del mismo, es decir la solución de la contradicción madre en la economía de mercado: Capital-Trabajo.

Obviamente, Marcos  Rodriguez no se refiere al “Socialismo científico o Marxista”, sino que al “socialismo” socialdemócrata del siglo XXI.

La diputada del FMLN y antigua comandante del Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos (PRTC) Nidia Díaz, afirmó en su día lo siguiente: "Esta etapa de lucha, independiente de los resultados electorales de marzo del 2012, sigue siendo una etapa revolucionaria, por la Revolución Democrática, de cambios, de transformación, de construir democracia revolucionaria, rumbo al Socialismo".

Ahora bien, ¿a qué socialismo se refería la compañera Nidia Díaz en 2012? ¿Al socialismo de Marcos Rodriguez o al de Carlos Marx y Federico Engels?

Me imagino que la Oligarquía salvadoreña y sucesores  también se preguntarán lo mismo a la hora de firmar pactos o concertaciones con los antiguos enemigos de clase. 

sábado, 1 de marzo de 2014

Copulas a calzón quitado

Copulas a calzón quitado

Versículos evolutivos

Aquí vengo nuevamente con mi guitarra cantando mi triste pregón errante. Tal vez, debido al escozor, algún cristiano me tilde – ¡Oh, Dios! – de atorrante. Pero la tilde en la oración puede alterar por completo la oración vespertina. No es lo mismo decir: ¡Danos hoy nuestra empanada de cada día! que ¡Daños hoy nuestra empañada de cada día! o ¡qué año más peludo! a ¡qué ano más peludo! lleno de emoción. ¡Cuidado con los pañales que tienen algo amarillo y pegajoso! gritó asustada la Nina!

Pido perdón de antemano si hiero susceptibilidades, algunas veces yerro[1] adrede y otras por ser medio pagano. Como no cobro ni exijo prebenda alguna, no me preocupo si el visitante paga o no con oro, porque sé que su preciado tiempo es oro y yo como no soy loro no repito sermón incoloro.

El mundo dejó de ser chico cuando el Hombre bajó del árbol genealógico y cortó la manzana. Dicen que nuestra tatarabuela fue Eva, algunos dicen que se llamó Lucy de Hadar, para mí como si hubiera sido Susana. Adán, como era pelotudo, tuvo que utilizar como bikini una hoja de parrón extralarga y vaya que se veía sensual. Tarzán de los monos lo imitó y Jane preocupada por la proliferación censual redujo drásticamente la cuota mensual. Trazan los necios una línea infranqueable entre los primates mayores y la especie humana. Cuánto lo siento si usted es racista y vive en las nubes, sólo en un 1,3 por ciento se diferencia el genoma.

Así se pobló la tierra poco a poco, de polvo en polvo, de hálito divino y de vez en cuando de un palito. Plana la creyeron los sabios simios y como no había fronteras llegaron más allá de las dunas, comiendo dátiles, hierbas y frutas jugosas parecidas a las tunas. Eran grupos pequeños nómades de no más de tres o cuatro familias para las que el sexo polígamo no era delito.

Sodoma y Gomorra fueron castigadas y reducidas a la ceniza por practicar el sexo fuera de la ley. De qué sirvió el castigo divino, si años más tarde los Argonautas acompañantes de Jasón en la barca, después de varias semanas en alta mar le bajaban el calzón a cualquiera. No se asuste mi compay y no se me haga el güey, según la ciencia moderna, la homosexualidad y la bisexualidad son fenómenos naturales y no una perversión. Pero hay tanto perverso navegando en internet, accediendo a cualquier hora dada mediante enlace de hipertexto a la página de una cibernauta, pretendiendo horadar la vagina virtual con cualquier pretexto.

Moisés quiso aplacar el fuego del instinto de procreación a rajatabla. Mostrando a los libidinosos trashumantes un pedazo de roca cincelado con un rayo fulminante por Yahvé. Ya ve entonces paisano, allí comienza el control insano del impulso sexual. ¡Sefóra!, tu mirada me devora, comentó el elegido a su mujer, quien mal momento escogió para trasmitir el mensaje. El final del cuento del monte Sinaí no terminó como suponen algunos. Mejor, ¡monte mi profeta! que usted ya no es becerro, ordenó ella fogosa, pues al fin y al cabo todo es puro blablá.

Cuando se es joven imberbe se cometen muchos deslices, pero cuando se rompe el catre por los desenfrenos juveniles, hay que ser muy torpe para difundirlo con pompa y boato. En las cosas del amor hay que ser discreto, eso lo dijo Érato. Dalila descubrió que la potencia de Sansón no se escondía en las gónadas de su amante, sino en las raíces del cuero cabelludo. ¡Qué boludo! el israelita que creyó en las huevadas de la traidora filistea quien era más escurridiza que una anguila.

Según Virgilio, el de la Eneida, a raíz de la muerte en celada de Androgeo, su padre Minos cerró todos los caminos que conducían a la ciudad de Atenas. Con mucha hambre pues la ensalada repelada no cubría los gastos calóricos necesarios, cagados de susto y con temblor en las rodillas, los atenienses imploraron clemencia a los Dioses del Olimpo. Minos[2] mal que Minos se compadeció y les exigió alimento seguro cada nueve años para el Minotauro. Peliaguda la prueba del rey que exigió de los héroes de Ática mucho andrógeno en las criadillas hasta que llegó el día en que Teseo con mucho tesón engañó a la bestia y le dio por fin muerte segura. Contenta Ariadna y con mucho deseo carnal le exigió a Teseo una prueba de amor por su audaz ayuda. Aunque sea con el Dédalo exclamó la joven desesperada, cuando se percató que su valiente amante había gastado en la cueva luchando contra el monstruo toda la ración de testosterona requerida en el combate cuerpo a cuerpo. Mala cueva dijo Teseo y se dio la media vuelta.

Otro que la tenía bien grande, así como Sansón, era Hércules el héroe griego fortachón. Requetemacho dicen que era y tenía la fuerza de tres leones y un valor extraordinario. Prefirió como esposa a Virtud y no a Placer, pero no por falta de las hormonas masculinas que sirven para realizar las tareas domésticas, las más diversas y las más perversas. Pero como la mayoría de los machos son animales bobos que prefieren buscar la gloria y el honor en las guerras, le correspondió a Virtud, su abnegada esposa, ocuparse de lo doméstico y además de cuidar que nadie jugara con Herculito, al menos sin su permiso.

Así llegamos al siglo veintiuno y no me olvido de ninguno. El de las luces también fue opaco, como en la edad media, pues también la media del género masculino se volvió loca por una media. Y qué decir de la falda o la minifalda al estilo Adelita o de la anoréxica Twiggy. Sin duda venimos de los monos y de las monas, pues las hormonas ponen encabritadas hasta a las mormonas y si no hay sexo se ponen encabronadas. Mejor sentémonos manito, porque este peo se pone feo. Quien navega en las turbias aguas del hastío, sin rumbo y a la deriva, como lo hizo Desdémona en aquellos días, quien, para aprovechar el tiempo por si a Casio[3] Otelo no regresaba, se la pasó copulando como lo hizo Lucy o Eva desde que era mona.

Prefiero mejor hablar de Mafalda con mis amigos, antes que hablar de la falda de Azucena. Filosofar es alimentar el espíritu y si hay que celebrar el onomástico redondo de Martín, me visto de catrín, procurando no llegar tarde a su cena. Como no soy yanqui, chicle no mastico ni leo a Charly Brown. El pibe Guille me encanta por su inocencia, Felipito por su fantasía, Susanita por su transparencia y Manuelito por su simpleza, aunque muchas veces es un cabrón.

El varón tiene la impronta aprendida en eones, por eso sigue creyendo que la valentía y la fuerza están en los cojones. Los Bonobos, como es sabido, son nuestros parientes más cercanos. La moral en ellos es basal y no tan compleja como la nuestra, por eso ellos practican sin remordimiento el sexo oral. Peludos como los antiguos hippies de San Francisco que pregonaban el sexo y repudiaban la guerra, el Pan Paniscus resuelve los conflictos sociales follando. Y no se me ponga arisco y no caiga en pánico. Copular viene del latín y es lo más natural del mundo utilizar el pichulín. Lo que es contra natura es la pedofilia de curas y cardenales que fornican por la noche y en la mañana dominical, como si nada, leen la homilía acerca de la pureza y la castidad.

Ya casi estoy llegando al final de este viaje y aunque no les hablé de Príamo ni de Aquiles, aquí les dejo estas coplas que cuentan la historia sexual de los hombres y de las guerras. No valen un Potosí, pero Helena de Troya tuvo un poto que sí valió la pena, al menos eso fue lo que creyó el bello Paris. 

La historia sucinta de la guerra de Troya se aprende en la escuela y mujer que no aprieta bien su cinta a la cintura puede quedar encinta y engendrar una criatura. El pecho de la mujer es la fuente de la vida y ¡ay! de mujer ingrata que confunda detestar con destetar. El amor más puro viene de la leche y es un hecho comprobado que no es pecado lo que se hace en el lecho. El purgatorio de Dante no existe, pero si quiere tener sexo sano y vivir feliz, haga lo que hacía Beatriz, quien de antemano se lavaba entero el cuerpo por delante y por detrás en el lavatorio.



[1] Fe de erratas: Donde dice Copulas a calzón quitado, debe decir: Coplas a calzón quitado
[2] Donde dice: Minos; debe pensarse: Menos. ¡Faltaba menos!
[3] Por si acaso no lo sabe, Casio fue quien le puso los cuernos al negro Otelo. 




viernes, 21 de febrero de 2014

La hipocresía de un continente

“Quién esté libre de pecado, que lance la primera piedra”. 


En la cultura-política occidental, Suiza es el paradigma de la democracia por antonomasia. Tan es así, que cuando hablamos de la Suiza de Centroamérica, todo el mundo piensa enseguida en Costa Rica. Mientras que los Charrúas son los suizos del continente americano. Es decir, que en el universo de las “democracias americanas”, Uruguay sería la vanguardia. No nos vamos a detener aquí, a discurrir si los “uro-suíticos” son más democráticos que los “suí-ticos” o a preguntarnos quién fue el lunático que tuvo la brillantica, estrambótica y parafrástica idea de comparar estos países con la Convención Helvética y por último, a debatir sí Suiza es realmente la “Meca” de la democracia occidental.

El caso es que el sistema político suizo en cuanto al carácter federal y a la separación de los poderes  estatales no se diferencia mucho a otros estados europeos como Alemania y Austria, sin embargo, en cuanto a los referéndums o plebiscitos, los suizos marcan una diferencia a nivel mundial. Lo cual no significa que las constituciones políticas de los otros estados soberanos occidentales no contemplen el derecho plebiscitario, sino que los suizos utilizan con mayor frecuencia este instrumento de expresión popular. Tanto para lo bueno como para lo malo.

El Partido Popular Suizo-Unión Democrática de Centro (PPS-UDC) fue el iniciador del último referendo suizo: “Contra la Inmigración en Masa". El mismo partido político ultraderechista que agitó al electorado helvético con un afiche propagandístico racista durante la campaña para las elecciones parlamentarias 2007, en el cual aparecían tres ovejas blancas – representando a la población originaria suiza – delante de la bandera suiza y propinándole una patada en el trasero a una oveja negra que simbolizaba no solamente al inmigrante africano, sino al extranjero en general. En noviembre de 2009, Christoph Blocher, Presidente del PPS-UDC, lanzó una furibunda campaña anti musulmana y convocó a la Confederación Helvética a votar a favor de la “Iniciativa contra Alminares”, es decir, en contra de la construcción futura de minaretes en todo el territorio. Solamente una minoría reducida en cuatro cantones votó en contra de la iniciativa. Allí finiquitó el mito que Suiza es la “Meca” de la democracia.

Los suizos aprobaron el referendo del pasado 9 de febrero, que establece la revisión de las cuotas de inmigración en los próximos tres años, ratificadas también plebiscitariamente en 2002, en el marco del acuerdo con la Unión Europea sobre la libre circulación de personas dentro del espacio territorial Schengen.
La decisión de los suizos ha causado gran revuelo en la Unión Económica Europea y desconsuelo en los estadistas líderes. Todos ellos han lanzado estupefactos y al unísono su grito al cielo.
La medida afectará sin duda a más de 300 mil trabajadores alemanes y una cantidad similar de franceses. Tanto el gobierno alemán de Angela Merkel, como el gobierno francés presidido por François Hollande, han advertido sobre los "importantes problemas" que plantea el resultado del referendo suizo.

Pero la verdad es que Europa en general no ve con buenos ojos ni la inmigración africana ni la de Europa oriental. Todos señalan con el dedo reprendedor a la “neutral” Suiza. Aunque la tan cacareada “neutralidad” es otro de los muchos mitos con que se alimenta la fama de ese pequeño e importante país europeo. Suiza es el aliado estratégico del Gran Capital financiero internacional, cuyos centros operativos se encuentran ubicados en los núcleos de poder del primer mundo capitalista.

Si el próximo domingo los otros países europeos realizaran un plebiscito similar, tenga la seguridad, estimado lector, que los resultados no serían muy diferentes. Pues tras la cortina de críticas y desavenencias se esconde la hipocresía de todo un continente.

La Europa del siglo XXI es una “fortaleza”, que cada día se pone más xenófoba e imperialista como en los años dorados de la edad media. El fantasma de Tordesillas se esconde hoy en día en el Tratado de Maastricht y en los Acuerdos Schengen.

Allí están presentes Lampedusa y Rosarno como ejemplos vivos de la frialdad del capitalismo europeo. 

sábado, 15 de febrero de 2014

La Estadística, la Democracia y la Economía de Mercado en El Salvador

“Las estadísticas son como un bikini, muestran datos interesantes pero esconden lo realmente importante”. Sir-Winston Churchill


Más allá del contenido sexista del famoso aforismo del estadista inglés, éste tiene una gran porción de verdad desnuda y refleja además conocimiento de causa. Tal es así, que Sir Winston Churchill, premio Nobel de Literatura 1953 – año en que le propuso a la Unión Soviética, una vez muerto Stalin,  disolverse e integrarse a Europa. Haciendo gala del típico y descarado cinismo del político oportunista que tanto abunda en la economía de mercado, expresó en otro momento que “creía solo en las estadísticas que él mismo había manipulado”. Independientemente de que haya sido él o no, el autor de la última cita, está comprobado que cualquier estadística es vulnerable a la manipulación. Ésta puede darse tanto en la captación de los datos como en la interpretación de los mismos.

Entre más profunda y extensa sea la recolección de datos, más representativa será la muestra estadística. La captación de información numérica es importante y fundamental, pues sin esa base de datos, no es posible realizar una interpretación objetiva de los guarismos computados y finalmente poder así, diagnosticar el estado real de las cosas en la sociedad.

La estadística aplicada al proceso electoral tiene como objetivo principal, la documentación completa y sistematizada de los datos cuantitativos de votaciones populares. Entonces, cuando el proceso electoral es transparente y no está contaminado, las cantidades de votos representan un parámetro importante para analizar o valorar una situación política coyuntural determinada. Entre mayor sea la cantidad de ciudadanos que participa en un proceso electoral transparente y limpio, más representativos serán los datos estadísticos y por lo tanto, más diferenciado será el concepto de “democracia”.

El padrón electoral oficial del Tribunal Supremo Electoral (TSE) utilizado para las elecciones del 2 de Febrero en El Salvador, fue de cuatro millones novecientos cincuenta y cinco mil ciento siete (4,955,107) de ciudadanos. El número de votos válidos fue de dos millones seiscientos ochenta y ocho mil novecientos treinta y seis (2,688,936), es decir, el 54, 27 % de la población con derecho a voto hizo uso del sufragio universal. Mientras que dos millones doscientos sesenta y cinco mil novecientos setenta (2265970), por razones desconocidas se quedaron en sus casas o dispusieron a su antojo y albedrio de su tiempo. Es decir, que hay una “masa electoral latente” importante a considerar en la segunda vuelta. La tesis del “transvase de votos” UNIDAD-ARENA y/o UNIDAD-FMLN, podría tener aplicación práctica, solo en el caso que UNIDAD fuera un ente político homogéneo, disciplinado y cohesionado ideológicamente, pero no lo es. UNIDAD fue una alianza táctica coyuntural electorera. Es probable que haya una repartición espontánea y voluntaria de votos, sin embargo, la probabilidad que esto ocurra en “bloque”, a favor del FMLN, tiende a cero.

El quid del “juego” con las estadísticas está en la valoración e interpretación correcta. Tomemos las elecciones presidenciales del 2 de febrero como ejemplo. Por cierto una de las más bajas de los últimos tiempos. Una interpretación mecanicista y lineal del triunfo del efemelenismo – el FMLN incrementó sustancialmente sus votos con candidato propio en comparación con las del pasado –, podría conducir al triunfalismo, lo cual sería caer en el error de creer que en la segunda ronda, solamente bastaría con sumar el resto de los votos (28701) que le hicieron falta en la primera vuelta, para tener asegurada la presidencia de la república.

El escenario de la “segunda batalla por los votos” será muy distinto al primero y los factores concomitantes serán otros.
En primer lugar, está la gran incógnita del comportamiento de la “masa abstencionista” el 9 de marzo. En segundo lugar, los rivales políticos del FMLN y la clase dominante ya conocen (+/-) la fuerza propia con que cuenta el frente. Utilizando el principio de Vilfredo Pareto, un ingeniero italiano de finales del siglo XIX, podemos hacer una distribución de la fuerza electoral del FMLN expresada a través del voto popular el 2 de febrero. Este principio estadístico, también conocido como “80-20”, se puede utilizar para hacer una distribución natural aproximada de un fenómeno cualquiera.

Aplicando el Principio de Pareto a la fuerza electoral que emitió su voto a favor del FMLN, se podría decir que el “voto duro” correspondería al 80% de los votos emitidos, es decir, un millón cincuenta y dos mil seiscientos catorce (1052615), mientras que el “voto blando” correspondería a doscientos sesenta y tres mil ciento cincuenta y tres (263153). Por otra parte, la probabilidad de repetitividad del comportamiento electoral de las fuerzas del FMLN es muy alta. No así el de las fuerzas de derecha, esto quiere decir, que es muy probable que ARENA aumente sus votos de manera significativa. En tercer lugar, hay un aspecto importante a considerar, y se trata de la “ubicación político-ideológica de la masa crítica electoral”, es decir, aquella población electoral que puede ser determinante y decisiva en un momento coyuntural. Ésta se encuentra históricamente ubicada en la economía de mercado, entre la extrema derecha y centro-derecha. Y por último, está el factor miedo e inseguridad dentro de la “masa crítica electoral”.

El FMLN, para salir vencedor en segunda ronda necesitará más que 28701 votos. La pregunta que surge aquí es: ¿Dónde se encuentra ubicada la reserva electoral del FMLN que no votó?
La probabilidad que el “voto de castigo” [abstencionismo] de la izquierda “desilusionada” y/o “insatisfecha” se mantenga, es grande.

Por lo tanto, es bastante probable que el FMLN se vea en la necesidad de pactar con sectores de la derecha “progresista” y otros sectores tradicionalmente anti-populares, para poder continuar administrando el poder del Estado burgués salvadoreño los siguientes cinco años.

La encuesta de CID-Gallup hecha pública el 12 de febrero, podría ser un ejemplo de manipulación de las estadísticas a las que se refería Sir Winston Churchill. Allí se estima que el 55 % de la población electoral votaría a favor del candidato del FMLN, mientras que un 45 % votaría por ARENA. Si consideramos que un poco menos de la mitad del padrón electoral no votó y si aceptamos la tesis que la “masa crítica electoral” está ubicada a la derecha del FMLN, bien cabe preguntarse:
¿Cómo reaccionarán los votantes de derecha que no fueron a votar ni por UNIDAD ni por ARENA, frente a la “eminente victoria del FMLN”?

Ahora bien, ¿qué es lo realmente importante detrás de las estadísticas desde la perspectiva de la lucha de clases en El Salvador?

La constatación de que el FMLN es un partido comprometido en el esfuerzo de la “Reconciliación” [de clases] y la Concertación política, es decir, el pacto y/o negocio político para resolver de “manera racional” la lucha de clases. En definitiva, más allá de los ditirambos lingüísticos y semánticos, la política real y pragmática del FMLN está en función de la “democracia” en el contexto de la economía de mercado. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

La F-1 de la carrera electoral parlamentaria en el capitalismo

Acerca de los resultados en las elecciones presidenciales del 2 de febrero en El Salvador


Con frecuencia se recurre a los logros conseguidos por un partido político en una competición electoral como la realizada el pasado dos de febrero en El Salvador, para continuar haciendo “propaganda política” para consumo del ciudadano común y corriente. Aunque en realidad, el término apropiado debería ser “publicidad o marketing político”, pues en definitiva, de lo que se trata es de presentar una imagen y un perfil del “producto” a ofertar, asequible para las grandes mayorías, quienes son las que deciden al final quien gana la carrera. Es decir, que en la lucha electoral parlamentaria en el capitalismo lo más importante es, de acuerdo la fórmula uno o la regla de oro del juego “democrático”, poner más énfasis en el envoltorio y no en el contenido.

Por eso no es de extrañarse que en la mayoría de los países capitalistas desarrollados y menos desarrollados, los partidos políticos de derecha y los grupos de poder económico sean los que más invierten dinero en campañas publicitarias para pulir exitosamente la imagen del candidato. En primer lugar, porque cuentan con los medios económicos suficientes y en segundo, porque conocen el mercado. Pero la fórmula 1 no es garantía absoluta del triunfo. Los resultados de ARENA en la primera vuelta en El Salvador lo demuestran tácitamente. La Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) obtuvo el peor de los resultados desde su fundación en 1981. Algo parecido le ocurrió a la Unión Democrática Independiente (UDI) en Chile– la hermana gemela de ARENA – en noviembre/diciembre de 2013. Las causas de la derrota de Norman Quijano y Evelyn Rose Matthei Fornet son vario pintas y no es mi intención ni mi interés analizar los factores político-organizativos que contribuyeron a ello.

También la izquierda latinoamericana ha seguido éste método publicitario. En Chile, en 1988 dio muy buenos resultados cuando se lanzó la campaña plebiscitaria contra la dictadura de Pinochtet. El vote por el “NO” fue una obra de arte de “marketing político”. En El Salvador, el FMLN siguiendo éste guion de mercadotecnia, ha sabido vender bien la imagen de la fórmula presidencial Salvador Sánchez Cerén. Se ha hecho mucho hincapié en el humanismo y la bonhomía de Sánchez Cerén. Un hombre de familia, humilde y de fe, padre-abuelo, responsable y precursor de la paz en El Salvador.

Si se analizan escuetamente todas las elecciones presidenciales en las que ha participado el FMLN desde su fundación hasta la fecha, encontraremos que el Frente ha ido penetrando lentamente en los sectores de las clases medias y la pequeña burguesía empresarial, pero no debido a un “desplazamiento al rojo “de estos sectores, sino al revés: debido al “descolorido político-ideológico” del Frente.

La F-1 en 1994 fue Rubén Zamora, líder de la extinta Convergencia Democrática, a quien no podía tildársele de marxista ni comunista ni subversivo. Pero el olor a pólvora de la guerra todavía se respiraba en El Salvador y ARENA barrió en segunda con el 68 % de los votos.
La F-1  en 1999 fue un candidato propio, Facundo Guardado, quien manteniendo bien guardado su oportunismo político y su involución ideológica en aquellos años, alcanzó con el 28,88 % de los votos el peor de los resultados del Frente en elecciones presidenciales. Actualmente éste apostata de las reivindicaciones populares forma parte del grupo de asesores de Norman Quijano.
La F-1  en 2004 fue el legendario líder comunista Schafik Handal, quien se enfrentó a Elías Antonio Saca González del partido ARENA y actual líder del Movimiento Unidad. ARENA ganó las elecciones en primera vuelta con el 57,71 % de los votos.
La F-1 en 2009 fue Mauricio Funes, actual Presidente de la República, quien ganó las elecciones en primera ronda con el 51,32 % de los votos.

Según estas estadísticas, cuando el Frente presentó candidatos propios con un perfil ortodoxo y radical, perdió a las primeras. Es decir, no logró alcanzar a la “masa crítica electoral”. Sin embargo, cuando presentó candidatos no miembros del FMLN logró, en el caso de Zamora, la segunda ronda y en el caso de Funes, ganar la Presidencia en la primera vuelta.

El FMLN con candidatura propia alcanzó en las recién celebradas elecciones el mejor de los resultados en elecciones presidenciales desde su fundación en 1992. Al parecer la fórmula- 1- 2014: “Salvador Sánchez Cerén-Oscar Ortiz” pegó más fuerte en el mercado electoral que en el pasado.

El FMLN tiene todas las de ganar en la segunda vuelta por sus propios medios y ojalá la cúpula dirigente no se vea tentada a pactar con las fuerzas de derecha. Cualquier pacto o concesión con la derecha convertiría el probable triunfo del FMLN el 9 de marzo en un trago demasiado amargo.

¿Qué piensa usted estimad@ lector@? 

sábado, 1 de febrero de 2014

Oda a las Herrera

Joda en 4/4


Permítanme que me presente, pues buenos modales  aprendí en mi humilde cuna, a mí me parió mi madre allá en el barrio El Calvario a las orillas del “Arenal” con todas las de la ley, María Esther era su nombre pero la llamaban “Tey”.

A los ocho días vino alguien y no sé si era Rabino, pero decidido el hombre llegó como lo estipula la Tora y la vecina casi se atora cuando vio el bisturí, de un tajo cortó la piel del prepucio y como no padecí de fimosis siempre me pregunté ¿el por qué? Me hice famoso sí, en todo el poblado, pues yo era el único chaval circuncidado.

Daniel me hubiera llamado, según me comentó mi padre, así se llamó mi abuelo quien era abstemio y a quién no llegué a conocer. De profeta ni una gota, de arcángel mucho menos, a lo mejor un pelín de poeta, pues a los diez años en la escuela me gané el primer premio por un buen estribillo. ¡Vaya que fui diablillo!

Crecí entre mujeres  y aprendí  desde pequeño para qué sirve el corpiño, pero no crean los lectores que me crie como un pachá, ni fui paje de ninguna, pues no nací para maje, pero ya se imaginará usted por qué las chiquillas del barrio me decían “Cariño” Herrera. Así fui conocido por amigos y enemigos y no fueron pocas las veces que salí a la carrera.

Aquí termino mi relato personal de esta joda cuatro por cuatro, pues de lo que quiero hablar ya lo dije a bote pronto, se trata de las mujeres, pues de ellas heredamos el patronímico que llevamos con orgullo, algunas de ellas buenas costureras, otras excelentes cocineras y otras tantas con título académico. Y hay que ser muy capullo para no reconocer que el hombre sin la mujer, puede volverse mico.

El mambo lo aprendí a bailar en una fiesta allá en San Julián, mi maestra fue mi prima Ana, después inventé pasos propios pues así me dio la santísima gana y ya les advertí que no fui santito, en ese pueblo aprendí también raudo a montar en bicicleta en casa del tío Tito.

No conozco a ninguna Herrera que no le guste el baile y el vacilón, con gracia y salero mueven la colita cuando escuchan una rumba, samba, guaracha o reggaetón y la cosa no se limita a los ritmos tropicales, pareciera que Terpsícore las alimentó cuando nenas con la pacha o con biberón.

Y ya que hablamos de musas, si quieren comer buenas pupusas o un asado de lechón, vayan a Las Delicias y visiten a las Chacón. Y no quiero darles lata con tanta bobería, pero después de una bachata nocturna tómese una horchata fría o una cebada con un pedazo de quesadilla.

Allí estará Elvira con su sonrisa que inspira y si eres una Herrera, aunque vengas de “Nuéga Yorg”, Sausalito o Colorado, no importa si estás casada, arrejuntada, divorciada o eres soltera, te servirá al instante unos nuégados sabrosos con chilate o si así lo deseas, un pastelito de piña recién horneado con un cafecito caliente.

El comedor universitario de la ciudad de Friburgo quedó paralizado allá por los años setenta, cuando a mi hermana, ella sí es una santa, se le ocurrió bailar conmigo un merengue apambichao y no crea mi compay que le cuento historias, pero estábamos los dos en el centro de la “Mensa” rodeados de alemanes que no podían creer lo que estaban presenciando y eso a pesar del resfriado que “May” había pescao.

Y son de armas tomar cuando de defender los derechos de la mujer se trata, y pobre de aquel infeliz que por un desliz infiel en la taberna la tranquilidad del hogar maltrata, con una feroz patada en el trasero a la chucha lo largan rapidito sin hacer ningún espectáculo. Ya sé que la rima es nula, pero mi prima es terca como una mula y chulo fui cuando niño, quítele la “H” de Herrera y sabrá lo que quise decir con disimulo.

A Michele la asocié con Fidel y la busqué en la red con mucho esmero, pero sin nada de fortuna, pues el mundo virtual es más amplio que un estero, así que me comuniqué con Houston, pues yo tenía un problema, me sentía como un satélite girando sobre la luna. Yuri Gagarin fue un emblema de la extinta Unión Soviética y antes que se me agotara la tinta, quise buscar la plática con los vástagos de Armando, quien por andar armando líos en la época de Lemus sin buscar halagos ni reconocimientos a la cárcel fue a parar y créanme que les digo que a mi tío Arturo casi le da un patatús.

Las Herrera son una orquesta en la que hay instrumentos de cuerda y viento; la música y las artes forman parte de su historia. Repartidas por el mundo van dejando sus semillas, políglotas errantes y ciudadanas universales. Discúlpenme si pongo a mi madre por delante, a ella que está en la Gloria, le gustaba cantar por las mañanas, creo eran sevillanas y otras canciones que no recuerdo, hasta que un día de junio de aquel fatídico 58 con tanto infortunio, su voz calló para siempre.

No quiero terminar esta joda con un final triste y aciago, la impronta alegre familiar lo impide y así hago las paces con el hado. Pero pensé que como coda, bueno sería traer al recuerdo la riqueza cultural de los Herrera, algo que no me incomoda. Rico sabe el helado de coco con chocolate, pero rico no es el que tiene dinero sino el que goza de un bagaje intelectual. En Puerto Rico vive Rosita, Gloria se siente en Chicago como su en casa, a “May” la tengo a la vuelta de la esquina y para terminar esta Oda, me sirvo una limonada cubana con soda y tiro al aire estas palabras como confeti, para despedirme de mi hermana Betty. 

domingo, 19 de enero de 2014

¿Quién salva a El Salvador?

Las elecciones presidenciales 2014 en El Salvador


El próximo 2 de febrero se celebrarán las elecciones presidenciales en El Salvador, correspondientes al período legislativo 2014-2019. Según los indicadores económicos del Banco Mundial, el nivel de pobreza en ese país centroamericano alcanzó en 2012 el 34, 5 %. La tasa de pobreza nacional es el porcentaje de personas que vive debajo de la línea de pobreza nacional. Esta cifra señala el porcentaje de la población salvadoreña que no tiene los recursos económicos mínimos para abastecerse de los alimentos necesarios que comprende la canasta básica promedio – zona urbana y rural – estimada en 150 Dólares (US$) al mes en una familia de cuatro miembros.

El sueldo mínimo en El Salvador durante el año 2013 fluctuó entre 91,20 Dólares (US$) [cortadores de algodón] y 233,10 Dólares (US$) [sector de servicios]. La media aritmética calculada es de 150 Dólares (US$) por mes, es decir aproximadamente 110 €.
Dicho en otras palabras: De 100 salvadoreños que en 2012 no estuvieron en condiciones de generar los 5 Dólares (US$) para la compra de los alimentos diarios básicos para la sobrevivencia, 34 pasaron hambre. El otro 66 % de salvadoreños estuvo presuntamente generando fondos económicos de manera ilegal. Probablemente en la prostitución masculina y femenina, en el narcotráfico, en asaltos a mano armada y desarmada o en el proxenetismo.

Si se comparan los márgenes de pobreza de El Salvador con los de otros países centroamericanos y los de México se podría concluir que a “los salvadoreños no les va tan mal”: Haití 77 %, Honduras 60 %, Guatemala 53 %, México 52 % y Nicaragua 42 %. A pesar de la relatividad de los indicadores económicos y de la complejidad del cálculo estadístico de los mismos, El Salvador forma parte del “mundo pobre”. Una verdad de Perogrullo diría el maestro Francisco Quevedo. Tanto los salvadoreños residentes en el extranjero como los que pueblan el territorio nacional conocen la verdad desnuda.

Sin embargo la solución de este problema socio-económico es efectivamente más difícil y compleja que lo que la teoría económica neoliberal recomienda, en un país mono productor, subdesarrollado y dependiente del ingreso de divisas en concepto de remesas familiares, fundamentalmente de las provenientes de los Estados Unidos. Como si esto fuera poco, El Salvador es, junto con Honduras, uno de los países centroamericanos donde la violencia y el homicidio están a la orden del día.

Los burócratas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM) recomiendan como “solución de cajón”, incrementar la economía, es decir aumentar el Producto Interno Bruto (PIB) creyéndose que con esa medida descubrieron “el huevo de Colón”. Ciertamente, los problemas que acarreó la dolarización del Colón salvadoreño, como una de las medidas para estimular la economía, metió a la gran mayoría del pueblo pobre en un tremendo “huevo”; porque la realidad salvadoreña es diferente a la “realidad” que plantea la política neoliberal de las instituciones financieras mundiales.

Según los últimos pronósticos electorales, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) estaría holgadamente en primer lugar, seguido por ARENA y la alianza de partidos “UNIDAD”. De acuerdo a estas encuestas, Salvador Sánchez Cerén del FMLN saldrá vencedor en las próximas elecciones y se convertirá por lo tanto, en el primer mandatario salvadoreño, en toda la historia del país, con un pasado político-ideológico marxista-leninista y un presente marxista moderado. Por ende, el plan de desarrollo económico propuesto por el FMLN para solucionar los problemas socio-económicos del país está en concordancia con el modelo de desarrollo económico que propone la socialdemocracia internacional.

Claro está, que si ninguno de los partidos en contienda obtiene el 50 % más uno de los votos, habrá una segunda ronda. En este hipotético escenario las alianzas y/o cooperaciones entre los partidos políticos jugarán un papel decisivo. Tanto ARENA como UNIDAD, son entes políticos que defienden los intereses de las clases dominantes en El Salvador. El primero a la oligarquía ultraconservadora y tradicionalista cafetalera y el segundo, a la mediana y gran burguesía salvadoreña.

Tomando en cuenta el débil crecimiento de la economía nacional en los últimos años, los expertos en la materia no esperan un cambio radical en las políticas económicas ni un repunte de la economía salvadoreña, independientemente de quien gane las elecciones, en primera o en segunda ronda. Un futuro bastante desolador para el pueblo salvadoreño.

¿Quién puede salvar a El Salvador? ¿Salvador Sánchez Cerén, el ex comandante guerrillero de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL)? o ¿A lo mejor, el Salvador del Mundo en persona?


A pesar de todo, el triunfo del partido de gobierno FMLN sería la mejor opción para el pueblo salvadoreño. 

viernes, 3 de enero de 2014

Las arrugas de la piel son los surcos que nos deja el tiempo

Coplas a destiempo


¿Qué es el tiempo? ¿Existe el tiempo?

El “tiempo” es un invento muy bonito del homo sapiens para pasar el tiempo reflexionando acerca de lo que ya se fue y no volverá, de las preguntas que no se hicieron y de las respuestas que quedaron entre las rendijas y las arrugas de la piel, que son los surcos que nos deja el arado de la vida, eso que los humanos llamamos "tiempo".

El “tiempo” es un movimiento continuo que puede medirse, contarse y utilizarse; y por lo tanto existe y además, lo sentimos "pasar" lento, pegajoso, pero implacable. En fin, los humanos aprendemos con “el tiempo”– tarde o temprano– que todo lo que es, existe aunque no lo percibamos. No soy filósofo ni poeta, pero los sueños cuando son lúcidos, se convierten en el aderezo de la vida, que puede ser banquete opíparo o un almuerzo frugal. Todo es relativo, ya lo dijo Alberto…y ¡zas!, sin darnos cuenta, los años y los sueños se nos fueron volando como centellas perdidas en el Universo, que es finito, pero no tiene fronteras.

En mis “tiempos” de estudiante confundí la dilatación del espacio-tiempo con la destilación. El Tequila como el Coñac son productos destilados, el primero de la planta agave tequilana, monocárpica que muere al florecer y cuando se bebe sin medida, más de alguno se pone grave. El segundo, se obtiene a partir del vino crudo de la uva blanca de las cepas cultivadas en Poitou-Charentes. Sepa putas si de Turbiano o de Ugni Blanc es el mosto que se destila dos veces para obtener tan exquisita bebida, pero poitu madre te lo juro, que no olvidaré la borrachera aquella que nos pusimos en Madrid. Tampoco me olvido del nombre de la botella, Lepanto Solera Gran Reserva, rezaba la etiqueta. El espanto del catracho Orlando, nuestro hospedador, todavía lo guardo en la memoria, cuando mi amigo el “Mexicano”, expresó sin reserva y olvidándose de la etiqueta, que a él le gustaba más el Fundador o el Presidente. Miguel de Cervantes y José López Portillo asocié por un instante, yo me quedé con el manco y aunque en cosa de gustos no hay cánones que valgan, viva Lenin, dije yo, viva Trotski dijo Orlando, viva el Che, dijo Alejandro y Mao?, preguntó “Tachito”, el otro borrachín, a quien nadie respondió. Al día siguiente tremendo chorrillo nos dio por ingerir camarones con mahonesa.

Gocé los vicios húmedos en mis “tiempos” de mozo brioso, como ya lo han visto, y conocí también el calabozo sin ser indocumentado, pero nunca me gustó el porro ni siquiera con tabaco de Sumatra y aunque no fueron pocas las veces que el Profesor de física hizo las del zorro con su látigo catedrático, aprendí – a la Sinatra – que para entender a Einstein hay que ser matemático. Con el “tiempo” aprehendieron a Mustafá, el traficante de porros en sacos, dicen que por una estafa, pero yo más bien creo que por adulterar la marihuana con mafafa o con alfalfa. Así lo declaró Juana, la colombiana adúltera, ante el registro de los pacos de Constanza, quien confundió dilatar miembros viriles en grupo con delatar los miembros viriles del grupo de traficantes. Al kurdo lo liberaron después de pagar una fianza y como era zurdo de ideas no lo dejaron en paz. Pero él, que era muy capaz en los negocios y en el adulterio, se las ingenió para resolver la problemática judicial, casándose con Federica que no era fea ni rica. La boda dizque musulmana fue todo un misterio y duró toda la semana.

Einstein y su relatividad me han perseguido todo el “tiempo”, incluso en mi primer viaje a la Madre Patria estuvo allí también presente. No fueron pocas las veces que conducimos en pedo, es decir, fuera de la ley, cantando despreocupados el negrito del Batey. Los pedos son gases sonoros por lo general mal olientes, que se escapan inadvertidos o bien por libre albedrío de algún maleducado jayán, pero no por el hecho de ser volátiles se escapan a las leyes del judío-alemán. Los propios me causaban risa y los ajenos, es decir los del “Mexicano” y los de “Tachito”, mis compañeros de viaje, me parecían letales. Todo dependía, según Einstein, del punto de vista del observador o en este caso, del catador del flato digestivo. Debo de suponer, que mi copiloto también opinaba lo mismo, puesto que cada vez que yo anunciaba la salida de un feroz pedo, raudo como una saeta tarahumara abría la ventana para respirar el aire contaminado por los automóviles circulantes. Hecho, que de por sí confirmaba la relatividad del concepto de contaminación ambiental. Sin embargo, Tachito, quien por razones que no viene al caso explicar, carecía de licencia de conducir, lo cual lo obligó a viajar en el asiento de atrás durante todo la travesía, es decir, que se vio forzado a aspirar estoicamente las flatulencias de los pilotos.

Por eso, vale la pena y es necesario, pienso yo, aprovechar "el tiempo" cuando se es joven, aunque sea para aprender a conducir vehículos de cuatro ruedas y con motor de combustión diésel o gasolina, a pesar de la problemática del monóxido de carbono y del deterioro de la capa de ozono. Aunque los pedos salen por el ano lo que menos tienen es metano, su mal olor proviene de la ruptura de los aminoácidos, es decir, las proteínas. Así pues, hasta las reinas y las heroínas en sus palacios, dejan escapar de sus reales orificios vulgares gases sonoros en diferentes tonalidades y nunca son inodoros. Por eso al llegar a la Junquera le pregunté a Anastasio, quien era ducho en química, física y matemáticas: ¿Cómo ha sido el viaje? Puro ácido butírico y ácido sulfhídrico me contestó aturdido.

Y llegamos a España, la tierra de Garcia Lorca. Atrás dejamos a Francia después de varios entuertos. Pero fue toda una hazaña llegar hasta Valencia, donde hubo muchos muertos por culpa de la Falange. El destape de la sueca lujuriosa en Benidorm fue una sensación. La sueca casi ahorca al “Mexicano” –no se ría querido lector – por el coitus interruptus provocado por un pedo fugitivo que sin pedir permiso al charro Don Juan Tenorio, salió por el tubo de escape, provocando una explosión. Moraleja habría dicho Zorrilla en estos “tiempos”: Por eso es importante revisar de vez en cuando los empaques de la válvula de escape.

También en la política y en el deporte las victorias y las derrotas son relativas. Por eso las cosas hay que tomarlas con calma, ya que todo es pasajero en la vida, tanto la diarrea causada por comer carne asada de conejo con mole de chile verde al desayuno, como el catarro, pues según el dicho popular, para todo hay una solución en la vida, menos para alejar a la Catrina de nuestras vidas, pues ella no se espanta ni con la aspirina ni yendo a la letrina ni mucho menos con el ron.

Así que lo mejor es hacer las de Galeano, que fue haciendo caminos en busca de la Utopía, lo mismo que hizo Mandela en cautiverio y en libertad. La vida es un caminar finito y una candela de mecha lenta, o a lo mejor un cordel enrollado como el tango de Gardel, para quien veinte años no eran nada y al final volvería al terruño donde cantaba la Negra, que bien pudo llamarse Lola o Mercedes.

Atrapar el tiempo con las manos es una ilusión, así también su predicción. Lo único predecible en la vida es la muerte y la fecha de jubilación. La de mi amigo Alejandro ya está a la vuelta de la esquina. Ojalá tenga allá en ciudad Juárez un rancho donde alojar, como lo tuvo Sancho allá en La Mancha, para ir a visitarlo y conocer a la nana Pancha, bailar con ella una guaracha, una rumba o un danzón, como lo hizo Pedro y aunque yo no soy cantante, mi apellido también es Infante. Alabado aquel, que se lava las manos antes de comer pescado y después de cometer algún pecado, como lo hizo Herodes Antipas, a quien le gustaban las tripas de oveja montuna. Hagamos pues las de Fuente Ovejuna si queremos justicia económica segura, pues la pensión puede convertirse en prisión futura, cuando la jubilación no alcanza ni siquiera para darse un vacilón.

Nadie puede saber el futuro, eso lo dijo Arturo. Ni faraones ni reyes. Ni siquiera el egipcio Ramsés el de la ópera de Verdi, supo cuando moriría. Pero yo diría de antemano que la vieja Europa, más fría y sola se quedaría sin la presencia y la alegría de Jano Reyes, quien tuvo hace poco una recaída, así como la de Aída, cuando sintió que la tenía ya bien adentro, no a la negra soledad en aquella bóveda inhóspita y oscura en Menfis o Tebas, sino aquella melancolía, la que lentamente va corroyendo las fibras del alma, cuando se vive alejado del rincón que lo vio nacer a uno. ¿Tebas o te quedas?, querido Jano.

A mí me faltó un poco de “tiempo” para terminar a tiempo estas coplas de fin de año. El dos mil trece ya falleció, el catorce ya lo tenemos encima, reciban pues un saludo fraterno de quien los estima, el quince seguro le seguirá y ojalá no tenga ningún esguince jugando al tenis o ejercitando cualquier juego. Así sucesivamente irá pasando el “tiempo”, nuestras alas irán perdiendo vuelo hasta que paremos las chalas, o como decía Aldebarán, hasta que caguemos fuego. 

¡Carpe diem!