miércoles, 25 de marzo de 2020

Entre la pandemia y el pandemonio


Entre la pandemia y el pandemonio  




Las coronas nunca han sido de mi gusto. Ni las monárquicas ni las bebibles ni las dentales ni las funerarias ni mucho menos las patógenas. Pero debo reconocer, en el albor de mis setentas, que el Covid-19 es la primera pandemia que he vivido conscientemente y, afortunadamente no de manera corporal (¡la corona de espinas de Cristo me proteja!), y eso, que son muchas las enfermedades virales o bacterianas que han azotado al mundo. Es más, es la primera vez que un virus me llama tanto la atención.  Ni siquiera la irrupción del retrovirus VIH en la década de los ochenta, el cual, según afirman los virólogos, sigue siendo el virus más letal en la edad contemporánea, me robó el sueño ni me inhibió la libido.

¿Pero qué significa ser consciente o tener conciencia de algo?

Al menos para mí, significa dos cosas: Primero. Haber comprendido y aprehendido la dinámica general de un fenómeno determinado y segundo, poner en práctica los conocimientos adquiridos.  

No obstante, y a pesar del presunto grado de conciencia, tampoco estoy inmune al bombardeo informático formal e informal. También tengo mis dudas, como el apóstol santo Tomás. Tal es así, que después de una tertulia espontánea sostenida hace unos días (antes de las medidas restrictivas de movilización social impuestas por el gobierno alemán) con dos médicos, un abogado especialista en derecho laboral, un biólogo ambiental y un teólogo fundamentalista, constaté que los títulos académicos en sí no son garantía alguna de conocimiento de la “verdad verdadera”.  Pude comprobar durante la conversación que los dos médicos, por lo demás dos expertos competentes, argumentaban en sentido diametralmente opuesto. El galeno más joven calificaba de “exageradas” las medidas preventivas ordenadas por el gobierno alemán de Angela Merkel, mientras que el más veterano las aplaudía. Por su parte, el abogado expresó con vehemencia y militancia al mejor estilo de Vladimir Illich Lenin que la crisis del coronavirus ha puesto al desnudo las debilidades del estado capitalista e imperialista alemán en cuanto a los derechos laborales de la clase obrera. El joven biólogo se lució con una cátedra acerca de la crisis climática y de la explotación de los recursos naturales, recomendándonos, además, la lectura del libro “Das Ende der Evolution (El fin de la evolución) de Mattias Glauberecht.  Mientras el hombre de fe nos recordó a San Juan apóstol y las profecías apocalípticas. Yo expresé, que sí no se contenía y ralentizaba la velocidad de propagación del virus el sistema de salud pública en varios países, incluso en los más desarrollados, podría colapsar y como consecuencia inmediata, el colapso económico nacional e internacional. Para mí, ese es el gran peligro.  La discusión por tener un carácter informal (small talk) terminó sin llegar a ningún consenso.

Por mi parte, decidí continuar guiándome por la información de fuentes fidedignas, es decir, de instituciones internacionales de renombre como la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, el Instituto alemán de Virología Robert Koch (RKI) y la American Society for Microbiology, porque pienso que es la única forma de mantenerse inmune a la información basura de las redes sociales.
Ahora bien, no toda la información de las redes sociales es basura. Algunos presuntos o supuestos conspicuos académicos tienen opiniones acertadas e interesantes, más allá de lo dudoso de su identidad. Otros, que a lo mejor sí son académicos con pedigrí, navegan en Internet más perdidos que Ulises antes de llegar a Ítaca.

Por esa razón, para ser justo y ponderado, trascribo aquí algunos comentarios y opiniones de “académicos” que escriben en las redes sociales en relación con la situación pandémica actual.

1.       Dra. Nikacho Nadita, japonesa especializada en comunicación y códigos secretos digitales: “…mucha es la confusión en la época digital….el ciudadano recibe una gigantesca cantidad de información diaria que al final de cuentas no es capaz de someterla a un análisis racional…el poco o nulo entendimiento acerca del origen de los virus patógenos zoonóticos, de los fenómenos microbiológicos, patológicos y pandémicos,   contribuye directamente y de manera inocente, pues a lo mejor piensa que se trata de un chiste, a la propagación de los fake news … el problema principal en el siglo XXI está íntimamente relacionado con el desarrollo acelerado de la informática digital  y su aplicación en las redes sociales…los mensajes reenviados, por lo general, con carácter, sexista, discriminatorio, alarmantes y conspirativos, se propagan de manera exponencial como los virus…” 

2.       Dr. Yonokomo Kuzuko Konyuka, japonés, especializado en dietética y nutrición exótica: “…la degustación de animales exóticos como murciélagos, perros, ciervos, armadillos, serpientes debería estar en realidad prohibida…”

3.           Dr. Kekoko Tanduro, japonés especializado en educación sanitaria y prevención: “…desarrollar planes educativos audiovisuales pedagógicos y didácticos relacionados con la salud y previsión de enfermedades epidémicas, accesibles y comprensibles, para todos los estratos sociales…incluyendo a los más duros del coco…”

4.       Dra. N’Kedunda Tunana, nigeriana, viróloga: “…muchas de las epidemias llegan en avión…el primer caso de Ébola en Nigeria se registró en Liberia el 20 de julio de 2014. El portador del virus fue un ciudadano estadounidense-liberiano que llegó en un vuelo procedente de Monrovia, presentando ya síntomas de la enfermedad…en octubre del mismo año el virus estaba controlado…”  

5.       Dra. Zoila-Tamahl-Demahsa-Barahta, hindú, especialista en Agricultura y Ganadería:” …efectivamente el desarrollo de la agricultura en las sociedades humanas conllevó a la domesticación de animales y por lo tanto, a la convivencia de los hombres y los animales… el ganado introduce patógenos en sus áreas de movilización a través de sus heces fecales, afectando  la salud de la fauna silvestre…la ciencia médica ha demostrado que la mayoría de las enfermedades infecciosas que han surgido en los seres humanos, tienen un origen zoonótico…es muy probable que el virus del tipo SARS CoV, que apareció en los humanos,  fuera transmitido primero por murciélagos “herradura”  a civetas (especie de gatos salvajes) y con el tiempo se extendió a los humanos a través de los mercados de animales…”  

6.       Prof. Dr. Hans Noeske Forniken , psicólogo sexual alemán, especialista en enfermedades venéreas e inseminación artificial asistida: “…el retrovirus VIH ha causado más de 35 millones de muertes desde su aparición en la década de los ochenta del siglo pasado …y todavía no existe una medicina o vacuna que lo neutralice…la utilización de preservativos en la actividad sexual, el llamado “Safe sex”, es hasta la fecha la medida preventiva por excelencia para evitar el contagio…no obstante, la iglesia católica apostólica y romana prohíbe el uso del condón, sobre todo en el continente africano, donde el follaje es más denso y el virus azota con más violencia…”

Mientras que otros ilustres académicos entre los que se cuentan la Dra. Alora Silo Pesco, italiana especializada en nutrición y dietética marina, los Dres. Nikon Kola Setapa y Tukaka Ta Guada, gastroenterólogos japoneses especializados en disentería y chorrillo mexicano, y la Dra. Shu Lo Na, viróloga china y bailarina de Striptease en Wuhan, son de la opinión que, en épocas apocalípticas, cuando el mundo parece ser que se va a acabar, lo mejor es fornicar.

Entre la pandemia producida por el virus SARS CoV2 y el pandemonio o griterío histérico originado por la desinformación o falsa información en las redes sociales, nos encontramos con los fríos datos del desarrollo de la pandemia y con la investigación y el desarrollo microbiológico y farmacéutico en los Estados Unidos, Europa y Asia con el objetivo de combatir, aniquilar o neutralizar al coronavirus en el menor tiempo posible.

Cuando comencé esta nota este día 24 de marzo 2020 a las 14:45 horas los datos que reportaba la página web de la Universidad Johns Hopkins acerca del Coronavirus eran los siguientes: 392mil 780 infectados; 17mil 159 muertes; 102mil 980 recuperados. Terminé la nota este mismo día a las 18:45 horas con los siguientes datos (COVID-19 Global Cases 24.03.20, 18:45): 407 mil 485 infectados; 18mil 227 muertes; 104mil 234 recuperados.

Esto significa que en 4 horas ha habido un incremento en las cifras: 14 mil 705 más infectados; un mil 68 más muertes; un mil 254 recuperados. Vale decir, que en promedio, en estas cuatro horas se infectaron 3676 personas en el mundo, 267 personas fallecieron y 314 personas se han recuperado de la enfermedad.

Todavía la mayoría de los países se encuentra en el periodo de desarrollo y expansión del virus. Aún no se puede valorar la efectividad de las medidas cautelares y restrictivas impuestas por algunos de los 169 gobiernos en cuestión. No obstante, la situación actual en China demuestra que también se puede llegar al final del túnel. Algunos países llegarán probablemente antes que otros, pero al final de este viaje, todos o la gran parte de la población mundial verá la luz del día.

Sí con organización, disciplina consciente y solidaridad los rusos vencieron al Zar Nicolas II en 1917 y los franceses derrotaron en las urnas electorales a Nicolas Sarkozy I en 2012. ¿Por qué razón no derrotaremos todos juntos al SARS COV 2?

Mañana seguro vendrá otro virus, menos o más virulento que el actual.

¡Ojalá no nos sorprenda defecando! Pues para entonces la reserva familiar de papel higiénico se habrá agotado con toda seguridad.

domingo, 15 de marzo de 2020

La razón, la sinrazón y la zurrazón[1] en los tiempos del Covid-19

La razón, la sinrazón y la zurrazón[1]  en los tiempos del Covid-19



En los tiempos de grave peligro, como en las guerras y en las epidemias, el pánico es el peor aliado de Eros y el mejor consejero de Thanatos.

Sin duda alguna que estamos frente a una pandemia y, por lo tanto, frente a una enfermedad que se propaga rápidamente y de manera exponencial. No es la primera que azota a la población mundial, ni tampoco será la última. Aunque más de algún zelote religioso ande armando el despelote en las redes sociales anunciando el   Armagedón, la realidad es que todavía no estamos de espaldas al paredón. 

Ahora bien, esto no quiere decir que hay que restarle importancia al asunto, pues está claro que no se trata de una bagatela. Por el contrario, hay que tomarlo muy en serio, ya que las tasas de mortalidad según la OMS (Organización Mundial de la Salud) parecen ser de tres a veinte veces más altas que la de la gripe común y de la pandemia de gripe A (H1N1) de 2009-2010. 

Por otra parte, más allá del aumento potencial de la información falsa en relación con el Covid-19, la ciudadanía se ve confrontada también con teorías conspirativas que recuerdan mucho a lo ocurrido en la década de los ochenta del siglo pasado, cuando se conoció la existencia del virus HIV (Virus de la inmunodeficiencia humana). El gobierno de Ronald Reagan guardó un mudo silencio frente al asunto, yo diría que más bien fue por ignorancia que por negligencia.

Mientras tanto, las iglesias y los sectores más conservadores de la sociedad norteamericana no perdieron el tiempo en buscar explicaciones biológicas y calificaron ipso facto la “extraña enfermedad” de venganza divina contra la “peste” homosexual. Fue precisamente en esos turbulentos años, en que el gobierno de Ronald Reagan se enfrentó al dilema político-económico de facilitar recursos económicos para la investigación de la etiología del SIDA y su curación   o, sí dar más apoyo logístico y financiero a la contrarrevolución sandinista.  

Por su parte, el gobierno del Vaticano, presidido por Juan Pablo II, también mostró poco interés por la patología del HIV, pero sí mucha perseverancia en su lucha contra la teología de la liberación. Simbólico el gesto inquisidor del Papa cuando amonestó a Ernesto Cardenal en el aeropuerto internacional de Managua Augusto Cesar Sandino. Asimismo, los “enemigos” del imperialismo norteamericano no perdieron la oportunidad de achacar al gobierno de los Estados Unidos la creación de un arma biológica.

Fue así como, Jakob Segal, biólogo y profesor de la Universidad Humboldt de Berlín (RDA), planteó la teoría conspirativa que el virus HIV, no procedía de África, como suponían algunos científicos norteamericanos y europeos occidentales, sino que de un laboratorio militar situado en Fort Detrick in Maryland. Es decir, el HIV era obra satánica de ingenieros genéticos norteamericanos. Hoy en día se sabe y además está comprobado a través de análisis moleculares y epidemiológicos que el virus provino de primates africanos. El virus más común, el HIV-1-M, es un embrión de un virus de chimpancé que a principios de del siglo XX contagió a una persona. El virus llegó a Haití a mediados de la década de los sesenta del siglo pasado y un par de años más tarde entró por vía aérea a los Estados Unidos de Norteamérica en el cuerpo infectado de un tripulante de aviación.

En algunos videos que circulan en las redes sociales con información conspirativa se señala a China, Francia y Canadá de ser los “creadores” o “inventores” del SARS-CoV-2 en un laboratorio biológico secreto situado en Wuhan, la capital de la provincia de Hubei. Se trataría de un arma, no precisamente con fines militares como en el caso del HIV, si no que más bien de una con fines políticos, financieros y demográficos. Es decir, en esta teoría conspirativa se especula y se acusa a multinacionales, sin presentar prueba alguna, de crear un arma biológica para desatar artificialmente una crisis política-económica y financiera con fines de lucro. No obstante, por muy descabelladas que sean estas teorías conspirativas, siempre habrá una cantidad no despreciable de personas que seguirán creyendo en ellas, a pesar de que con el tiempo se demuestre lo contrario.

Lo que sí se sabe a ciencia cierta en la actualidad, es que existen 7 coronavirus patógenos zoonóticos, es decir, trasmisores de enfermedades que comienzan en animales infectados y que luego por contacto o ingestión infectan a las personas. Pero solamente los tres nombrados a continuación pueden provocar infecciones graves y mortales de las vías respiratorias como la pulmonía: 1) La enfermedad, cuyo nombre internacional es Covid-19 trasmitida por el virus SARS-CoV-2 en 2019/2020, 2) El síndrome respiratorio agudo grave (SARS) transmitido por el virus SARS-CoV-1 en 2002 y 3) El síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) trasmitido por el virus el MERS-CoV en 2012.  

Hay que reconocer que en la época moderna resulta muy difícil mantener la continencia, la ponderación y la ecuanimidad, ya que todos estamos expuestos al bombardeo mediático, tanto por las vías análogas informativas como por las digitales. Tan excesiva es la información contaminada de “medias verdades” o mentiras camufladas, que al final de cuentas la población civil termina empachada y con una sensación de inseguridad y desconfianza, que son el ambiente propicio para que se desarrolle miedo y pánico.   

No se necesita ser sabio, culto o competente para entender racionalmente la gravedad del problema y comprender la razón de muchas medidas profilácticas. Pienso que todas las medidas que a nivel mundial se están tomando están basadas en la razón y entendimiento científico actual, en la experiencia real y concreta con otras enfermedades parecidas.

Pienso, que sí se actúa con razón y sentido común, no hay razón alguna para caer en la sinrazón ni en el pánico social que puede provocar, bajo ciertas circunstancias, una zurrazón viral y literalmente anal.  

martes, 4 de febrero de 2020

Mi memoria emocional es un potpurrí de canciones


Mi memoria emocional es un potpurrí de canciones

“A Mauricio Alberto Sandoval Centeno in memoriam “



Esto que escribo es más que un relato anecdótico. Bien podría decirse que se trata de una oda, pues está dedicada con todo cariño a un amigo a quién le apetecía el vodca con soda; y, porque no, esto también podría considerarse una elegía, puesto que el susodicho, después de dos Bloody Mary, se ponía a cantar rancheras imitando al cantante mexicano Miguel Aceves Mejía y hasta el Proud Mary de los CCR. Sí, sí, no exagero, mi amigo, se lucía con la ranchera “Entre copa y copa”, mientras yo parecía un burro gimiendo el típico “jui, jui, ajua” de Mejía. Pero mi hermano de la vida, Mauricio Alberto Sandoval, apodado por los cheros como “Sandocán”, era un talento musical, un poli voz, que imitaba a la perfección a Marco Antonio Muñiz, a Alberto Vásquez y con magistral elegancia al argentino-español Alberto Cortés. En casa, mis hermanas gozaban oyéndolo cantar, especialmente May, quien me mandaba a callar cuando yo quería meter mi cuchara. 

Mi memoria emocional es un potpurrí de canciones.  Con ellas quiero hacer un collage musical y multicolor en el que se mezclen los recuerdos de la infancia, los años de la adolescencia y parte de mi vida como adulto joven. En estas tres etapas de mi vida, Mauricio Alberto, mi querido y recordado “Moris” (nunca le llamé por su apodo) me acompañó en las buenas y en las malas y, además fue un amigo fiel. No sé, para ser sincero, qué saldrá al final de esta aventura literaria, pues ya lo advirtió Silvio Rodríguez que “Al final de este viaje en la vida quedará nuestro rastro invitando a vivir.  Por lo menos por eso es por lo que estoy aquí”, transformando en palabras y frases un sentimiento que anida en mi pecho y que ahora irrumpe a la superficie como un torrente de agua cristalina.

La vida del ser humano no es una línea recta, y lo que aquí se está gestando tampoco y sí esto me sale zigzagueante como una sierpe, reclámenle a Euterpe, pues ella es quien guía mis pasos, así como lo hizo el poeta Virgilio con el Dante. No quiero ser pedante ni redundante, pero “Los caminos, los caminos no se hicieron solos, cuando el hombre, cuando el hombre, dejó de arrastrarse”, de acuerdo con la evolución filogenética según San Pablito Milanés. Comenzaré pues mi periplo tapizando el marco con el Tapestry, así tituló Carole King, la cantautora norteamericana en 1971 este álbum musical; en él está incluida la canción que define, al menos para mí, la expresión más sublime acerca de la amistad: “You’ve Got a Friend”

Mauricio está presente, sin duda alguna, en muchas de las canciones que aquí se nombran, aunque alguno de los temas elegidos, sobre todo los de lengua inglesa no formaban parte de su repertorio como cantante, pero sé que también eran de su agrado. Lo suyo era la música hispanoamericana. A la vera de este camino verde de fantasía musical encontraremos canciones de varias épocas, las cuales de una u otra forma, dejaron su huella en mi memoria. Con estas flores es que he adornado este montaje musical. Ya será tarea del avezado lector y conocedor del mundo musical de ayer y de hoy, de irle colocando el titulo correspondiente a las canciones que están desparramadas por esta vereda tropical, de las cuales solamente se nombran estrofas o bien temas que están camuflados con la libertad literaria que permite el parafraseo o bien partes del texto traducidas de manera rudimentaria por el autor de estas líneas.  

Pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo, cantaba Moris al estilo Cortés y yo lo acompañaba con una guitarra destemplada. Las tibias noches en San Francisco, USA, las vivimos como Eric Burdon y sus animales, en realidad más bien como animales. Moris wasn't born there for sure y no sé si alguna vez pensó morir ahí. Además, pensándolo bien: ¿Quién sabe dónde morirá?

Sí viajas alguna vez a San Francisco siguiendo la huella de Scott McKenzie  be sure to wear some flowers in your hair, y a lo mejor te encontrarás algún viejo amigo walking down the Street de la mano de Dionne, don’t walk on by, don’t walk on by y haz simplemente un alto, pues a lo mejor están de camino a San José. ¿Conoces el camino a San José? Cuando se tiene amigos verdaderos repartidos por el mundo uno nunca está solo, pues you never walk alone en la vida.   Sí no me crees, pregúntale a Gerry Marsden. A lo mejor estando en “Frisco”, te vas por un ratito a Sausalito o por un ratón a Tiburón.  Embárcate en el ferry y aunque no sea el mismo que llevó a los Pacemakers por el rió Mercey hasta atracar en la bahía de Liverpool. ¡Qué más da!  

¿Quién no quiere vivir la vida loca cuando se es joven?  Nosotros queríamos, bailar, cantar, amar y sonreír, queríamos vivir la realidad sin el ayer ni el qué dirán, todas esas cosas que hacíamos cuando éramos jóvenes sin pensarlo dos veces, eso era precisamente el amor a la vida, eso era el Despertar de Marco Antonio, no el de Cleopatra, sino el cantante mexicano. 

Ahora, medio siglo más tarde, todo lo veo más claro, las nubes de la ceguera juvenil han desaparecido y cuando vuelvo la vista hacia atrás veo las huellas que he ido dejando. Antes creía que la lluvia caía solo cuando relampagueaba y cuando el cielo estaba encapotado, pero Lola Beltrán me enseñó que los aguaceros caen cuando uno menos se lo espera. ¿Has visto alguna vez caer un aguacero en el trópico? Lo único que quiero saber de ti es sí has visto alguna vez caer la lluvia en el desierto. ¿I wanna know, have you ever seen the rain comin’ down a sunny Day?  ¿O piensas que en el sur de California nunca llueve?  No, ahora lo veo más claro, llueve también cuando tienes humo de tristeza en los ojos.  I can see clearly now the rain is gone, I can see all obstacles in my way. Ahora que me acerco día a día al momento en que me tocará bailar con la catrina, a lo mejor el Barzón de Amparito Ochoa. “And when I die and when I'm dead, dead and gone, there'll be one child born in our world to carry on, to carry on.  I'm not scared of dying and I don't really care If it's peace you find in dying, well, then let the time be near”.  La verdad, no tengo que de que quejarme, pues a pesar de haber perdido a mi madre demasiado temprano he vivido la vida, y la he vivido a mi manera. “I've lived a life that's full, I've travelled each and every highway, and more, much more than this, I did it my way”.

He pagado mis cuentas, no le debo nada a nadie. “I've paid my dues, time after time”. Por mis errores la vida me ha castigado, pero jamás he cometido un crimen. Fueron muchos los deslices, pero siempre salí adelante.  Todos podemos alcanzar nuestras metas, aunque sea a lo mejor un sueño imposible, luchar contra un enemigo invencible, soportar dolores insoportables, para convertir la injusticia social en concordia, intentar alcanzar la estrella más lejana del espacio infinito, to dream the imposible dreams, estar dispuesto a morir por la dignidad, el amor y la justicia. Bien sé que la tarea es difícil but you must try, try and try and you suced at least. And I know if I'll only be true, to this glorious quest, that my heart will lie peaceful and calm, when I'm laid to my rest ...And the world will be better for this.

He sudado sangre, sudor y lágrimas, por construir un mundo nuevo, mejor y más justo. Y, todavía no he logrado la Utopía. Sin embargo, también sé que uno solo no puede lograrlo todo y muchas veces necesitamos que los amigos nos echen una mano, entonces con una pequeña ayuda, With a Little help from the friends, las cosas resultan más fácil.

Al que es amigo jamás lo dejen en la estacada, dice Martín Fierro, pero no le pidan nada ni lo esperen todo de él, recita Jorge Cafrune, ni lo aguarden todo de él , pues el  amigo más fiel siempre tiene una conducta honrada, pero cuando lo veas triste, agotado y sus lágrimas corran por sus mejillas como dos ríos diminutos y caigan al suelo formando un mar enano, extiéndele  tu mano y conviértela en un puente sobre aguas turbulentas, hazle sentir que estás a su lado y alíviale su pena. 

De la misma forma, cuando tú te encuentres decaído y las cosas no te salen bien y todo a tu alrededor te parece una oscurana, piensa en él o en ella, cierra los ojos y verás como el espacio-tiempo se encoge y en segundos, verás cómo la noche se transformará en día. Amanecerá un nuevo día.  Morning has brocken dirás y escucharas a lo lejos el eco de los escarabajos cantando: ¡Good Day sunshine or Here comes the sun!

Cantando por la mañanas iba al colegio y tarareando letras por la tarde venía, como un colibrí que besa la flor por la mañana  y vaya que salía loco de contento con mi cargamento de libros y cuadernos para la escuela y aunque me doliera una muela nunca estuve ausente; el señor Rui Rua, el profesor de solfeo que era recontra feo y bueno pa’l hueveo, pero además, era experto en teoría, en solfeo, solía comenzar la clase al compás de una guaracha entonando do, re, mi, fa, sol, la, si, do/ do, re, mi, fa, sol, la, si, do/ re, mi, fa, sol, la, si, do, re/ re, mi, fa, sol, la, si, do, re…. A mí me hubiera gustado más haber practicado la escala musical con un instrumento de verdad, pero el colegio no daba pa ‘más y me tuve que conformar a ejercitar el ritmo y el vaivén musical con mi propio órgano, así fue como me hice muy amigo del pájaro Picón Picón de alas negras y piquito colorao. El pájaro que yo digo es un ave exótica y endémica de mi país, una cosa salvaje, Wild thing, you make my heart sing, you make everything groovy.

Un día conocí providencialmente a una quinceañera, una verdadera Lady Willpower se llamaba Pilar Samos, pero todos la conocían por su diminutivo “Pi”.  Por el uniforme supe que pertenecía al colegio la Divina Providencia. Una tarde abordamos el ómnibus de la ruta 30, llamado en aquellos años la Circunvalación   y ahí, en la camioneta me habló a “calzón quitao”. Me contó que padecía del corazón y yo que era del Divino Salvador, quise curarla o salvarla de esos males, ni lerdo ni perezoso le receté una inyección. ¿Quién me la pone me dijo?, con mucha preocupación y yo le dije mi hijita, esa te la pongo yo, y yo le dije mi hijita, esa te la pongo yo.  Son esos momentos especiales y sublimes en la vida en el cual las feromonas imponen sus leyes biológicas a todas las monas y micos del mundo y es cuando sacrificamos hasta el alma, soul sacrifice a lo Santana, por un polvo de estrellas, fuego y calor, arrebato, delirio y sudor, noches en vela enamorándonos al compás de Samba pa’tí.  La unión celestial del divino verbo salvador y la carne. Después de la experiencia con “Pi” Samos supe, que nunca en mi vida sería vegetariano y que, además, al lado de una muchacha era capaz de tocar y cantar la cucaracha al mismo tiempo.

Siempre me gustó la filosofía y aunque Epicuro de Esparta podía ser atractivo para vivir la vida loca, por lo del hedonismo y todas esas cosas mundanas y bohemias, mis preferidos siempre fueron Descartes, Sócrates y Spinoza. Sin embargo, algunas veces cuando me pongo filosofo idealista y sentimental me pregunto: ¿Es esto la vida real? ¿es solo fantasía? atrapado en un corrimiento de tierras, sin escape de la realidad, abres los ojos, miras a los cielos y ves, solo soy un pobre chico, no necesito compasión, porque, así como fácil vengo, así de rápido me voy, no muy alto, no muy bajo, de todas formas, el viento sopla, no es algo que realmente me importe, a mí. Pienso en Galileo, Galileo en Fígaro y me digo magnifico: Nothing really matters.  Anyone can see.  Nothing really matters.  Nothing really matters to me.  Any way the wind blows.

La melancolía, dicen los expertos en psicología, es una enfermedad caracterizada por la tristeza permanente que puede conducir a la depresión.  “Tristeza não tem fim”. Entonces para curar a los melancólicos la mejor medicina son los Melódicos, pues la filosofía complica las cosas, así que lo mejor es bailar como Cayetano que baila bembé bembé. No le eches la culpa al reumatismo y aunque solo muevas las orejas, baila bembé o bien goza el chipichipi. Y que no se te olvide apagar la vela cuando te vayas a la cama, sobre todo cuando te has tomado unos tragos y si llegas a casa bien avergonzado por llegar tarde dile a tu mujer: “Apágamela la vela María”

Ya sé que me estoy poniendo cacarico y me cuesta escuchar el canto de los grillos en el campo, pero cuando Cheo García canta “Un viejo Chévere” con la Billos, no puedo quedarme quieto, pues a pesar del talego de años que llevo encima, sigo siendo un viejito con sabor. Soy un viejito Chévere, Chévere. Y no me importa, si ahora, Roberto Ledesma me acompaña con su canción: ¿Dónde estás corazón, no oigo tu palpitar?, cuando voy a mi arbolito y no encuentro de primas a primeras mi pájaro Chogüi.

Esa es la biología de la vida, me digo en silencio, pero cuando yo siento los cueros, cuando yo siento el timbal  y las maracas que ríen , siento mi cuerpo vibrar y la sangre que me grita, vente Cariño a bailar, amigos que pachanga, me voy pa‘ la pachanga que rica es la pachanga, el rumor de las caderas, el sudor de las nápiras,  el olor de los sobacos y la cintura que quiebra,   el son que viene en sordina guanaco goza la rumba, rumba pachanga que zumba , ay amigos que pachanga , que rica es la pachanga.

Por que no hay que olvidar que un viejo siempre tiene un AS de corazón rojo dentro de la manga y como dijo Celia Arruga y Celia Cruz: “Songo le dio a Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé, Bernabé le pegó a Muchilanga….  Mabambelé replica el amor.  Defiende al humano.  Porque ese es tu hermano, se vive mejor”. Así pues, a gozar y disfrutar de la vida con o sin sirindanga, pero sin hacer morondangas ni permitiendo que te den yuca sin pepescas ni moronga.  

Hoy, el ayer me parece tan lejos y cuando pienso en él, en el pasado, me digo de pronto, que no soy ni la mitad del hombre que solía ser, hay una sombra que se cierne sobre mí oh, de pronto llegó el ayer. ¿Ponerse a pensar en Yesterday es caer en la nostalgia? Por supuesto diría Carlitos Gardel, si su amor fue flor de un día por qué causa es siempre mía esta cruel preocupación. “Quiero emborrachar mi corazón para olvidar mi obstinación y más la vuelvo a recordar…nostalgia” Pero recordar el pasado no es necesariamente un momento de nostalgia, por el contrario, puede ser un momento de felicidad y satisfacción plena pues aquellos días que pasaron en nuestras vidas, si bien ya no volverán, sin embargo, siguen estando presentes en nuestro alrededor, aunque algunas veces no nos percatamos de ello…. “A veces tengo la sensación que estaba en los viejos tiempos, hace mucho ,  cuando éramos niños, cuando éramos jóvenes todo nos parecía tan perfecto, sabes, los días no terminaban nunca, éramos locos, éramos jóvenes siempre,  el sol brillaba siempre , solo vivíamos para divertirnos… porque estos son los días de nuestras vidas que volaron  con la velocidad de tiempo, esos  días ya se fueron todos, pero unas cosas permanecen y cuando miro atrás  encuentro que no hay cambio”. Sí, esos fueron los días de nuestras vidas. These Are The Days Of Our Lives

Me están sirviendo ya la del estribo, aunque no estoy en el rincón de una cantina, ahorita ya no sé sí tengo fe, ahorita en medio de esta virtual borrachera   les canto esta ranchera a mis amigos, los académicos y no académicos, a los independientes y a los ingeniebrios que la despedida yo no se las doy, la despedida será  esta canción, la despedida yo se las daré , cuando ya me vaya  de esta población…y si gustan también les canto un tango que bailé una noche con un tremendo mango en Chalatenango… Adiós muchachos, compañeros de mi vida barra querida de aquellos tiempos, me toca a mí hoy emprender la retirada, debo alejarme de mi buena muchachada, adiós muchachos, ya me voy y me resigno, contra el destino nadie es la talla.  Se terminaron para mi todas las farras…. Acuden a mi mente recuerdos de otros tiempos, de los buenos momentos que antaño disfrute…

“…My soul is painted like the wings of butterflies, fairy tales of yesterday, will grow but never die, I can fly, my friends…The Show must go on …Yeah…”


¡That’s all folks!


sábado, 25 de enero de 2020

La trágica y perversa historia del piolet y del picahielo


La trágica y perversa historia del piolet y del picahielo




Todavía está grabado en algún rincón de mi hipocampo el rostro del asesino de Trotsky que miré un día en una revista “Bohemia” de los años sesenta del siglo pasado, que mi padre guardaba celosamente en un baúl de madera. Desde entonces el nombre del ciudadano catalán, Jaime Ramón Mercader del Río Hernández me es familiar.

Ahora bien, el crimen de la calle Viena 19 en Coyoacán/ México el martes 20 de agosto de 1940 por ser un hecho que ocurrió veinte años antes que yo naciera, no tuvo ninguna importancia en las diferentes etapas de mi vida adulta. Tampoco tuve el interés académico ni político de estudiar la vida de Trotsky y su papel histórico en las diferentes etapas de la revolución rusa desde 1905 hasta el triunfo definitivo en octubre de 1917.

Crecí, “filosóficamente” hablando, como algunos jóvenes de mi generación, creyendo que el mundo político e ideológico era una dicotomía: Buenos y malos, blandos y duros, apologetas y apostatas, fieles y traidores, fuertes y débiles, en fin, la vie en blanc et noir. Además, la Weltanschauung político-ideológica dominante que se impuso en los círculos universitarios a nivel mundial era la del Partido Comunista de Rusia (estalinista) y la “utopía” (sin comillas en aquellos años del siglo XX) de la sociedad comunista. Es decir, que la teoría y la práctica del marxismo-leninismo que se propagó en las aulas estudiantiles y universitarias, en los sindicatos, gremios y movimientos sociales en el mundo entero estuvo impregnada de la doctrina estalinista y en ella, León Trotsky era simplemente un traidor a la patria socialista.

En definitiva, una vez diezmados por completo la vieja guardia bolchevique y el “Trotskismo” (concepto utilizado por Stalin para definir todo aquello que se opusiera a la doctrina del partido), solamente quedaba León Trotsky, considerado por Stalin a nivel propagandístico, tanto a nivel nacional como internacional, como el “enemigo principal de la revolución socialista”. No obstante, tanto Stalin como Trotsky sabían que el verdadero enemigo de la Unión Soviética, en esos momentos históricos, era Adolfo Hitler, puesto que la alternativa era en ese entonces: Fascismo o socialismo. Tertium non datur.

Acerca de la muerte del revolucionario Lew Dawidowitsch Bronstein, Trotsky, y sobre Ramón Mercader, su verdugo, hay tanto material escrito que bien podría hacerse una montaña rusa de fantasía con ellos, a tal punto, que una vez arriba de ella, uno tiene la sensación de encontrarse en un gigantesco tobogán interminable de mitos, leyendas, fantasías y verdades históricas inobjetables.  Hay que tener mucho tiempo, interés y vocación de investigador histórico a fin de construir el pasado de la manera más objetiva y exacta posible. Esa tarea la asumió el joven historiador catalán Eduard Puigventós López en el marco de una tesis doctoral, la cual posteriormente fue transformada en un libro biográfico:  Ramón Mercader, “El hombre del piolet”.

Ramón Mercader pagó su crimen con un castigo que le constó 20 años de prisión en Lecumberri/México. Sin embargo, Ramón Mercader, guardó silencio sepulcral hasta el día de su muerte. No denunció a nadie. Ni siquiera reconoció en 1950, habiéndose probado por las huellas dactilares, su verdadera identidad. Ramón Mercader siguió siendo Jackes Mornard hasta su muerte. Sin embargo, en su tumba ubicada en el cementerio de Kuntzevo (Moscú) se lee el nombre de Ramón Ivánovich López.  Se llevó a la sepultura un silencio militante, que al final de cuentas era un secreto a voces, pues en la punta del témpano de hielo se supone que estuvo la figura macabra del oscuro georgiano Josef Dschughaschwili, alias Stalin. ¿Pero quién sabe hoy en día en Moscú quien fue Ramón I. López?

En la obra maestra del escritor ruso Fiódor Dostoyevski “Crimen y castigo” se tematiza la relación dialéctica entre el “fin y los medios”, además se plantean preguntas claves de carácter filosófico y moral: ¿Hay crimen sin castigo? ¿Hasta qué punto el joven asesino Raskolnikov se siente culpable del crimen cometido? ¿Justifica el fin el medio?

Ahora bien, el objetivo principal en este ensayo no es el de discernir acerca de los diferentes conceptos políticos e ideológicos  entre León Trotsky y Josef Stalin a lo largo de los años ni mucho menos tomar partido a estas alturas del partido, sino más bien, el de recalcar y condenar la absurdidad, la perversidad y la miopía política de aquellos líderes políticos, tanto de izquierdas como de derechas, que han hecho  y siguen haciendo del crimen, del asesinato político y del terrorismo su arma política predilecta para resolver las contradicciones político-ideológicas, socio-económicas y geopolíticas a nivel nacional y mundial.

El homo políticus ha cometido, ya sea debido a “razones de estado”, a las bajas pasiones humanas o a la ambición de poder o por racismo, los crímenes más sádicos y horrendos con tal de alcanzar un determinado fin, utilizando para ello a lo largo de la historia antigua y moderna pócimas venenosas, armas blancas y de fuego y el envenenamiento por radiación.   

Es un hecho irrefutable que las ideologías y las sectas religiosas pueden convertirse en caldo de cultivo para la proliferación del dogmatismo, del fanatismo y del radicalismo político-religioso.  La fe ciega en líderes políticos y/o religiosos conduce irremediablemente a la obediencia ciega absoluta. De ahí al asesinato solo dista un salto.

Las páginas de la historia de la humanidad están llenas de cientos de miles de crímenes políticos.  Detrás de todos estos hechos luctuosos ha estado siempre la cuestión del poder, tanto político-militar como económico y geopolítico.  A modo de ejemplo  se nombra aquí selectivamente algunos de los  personajes históricos asesinados por sus “amigos “ o por sus enemigos: Julio César (44 a. de C. Roma), la edad media y sus múltiples asesinatos y atentados políticos entre 500 d. de C. hasta 1500),  Jean Paul Marat (1793,Paris), Abraham Lincoln(1865, Washington, D.C ), Emiliano Zapata (1919, México), Rosa Luxemburg (1919, Berlín), Karl  Liebknecht (1919, Berlín), Sergei Mironowitsch Kirow (1934, Moscú), los años del terror estalinista (1936-1938, Unión Soviética ),  Andreu Nin(Alcalá de Henares,1937), Patricio Lumumba (1961, Kongo), John F. Kennedy (1962, Dallas Texas), Dr. Ernesto Guevara de la Serna (1967, Bolivia), Robert F. Kennedy ( 1968, Los Ángeles/California),  Dr. Martin Luther King(1968, Memphis/Tennessee), Amílcar Cabral (1973,Guinea-Bisau), Roque Dalton(1975, San Salvador/El Salvador), Orlando Letelier (1976, Washington, D.C),  Martin Schleyer(1977, Müllhausen/Francia), Aldo Moro(1978, Roma), Monseñor  Oscar Arnulfo Romero ( 1980, San Salvador/El Salvador), Anwar el Sadat (1981, Cairo/Egipto),  Roberto Calvi (1982, Londres),  Mélida Anaya Montes  (1983, Managua/Nicaragua), Jonás Savimbi (2002, Angola), sin olvidar los campos de la muerte de Pol Pot (1976-1978, Cambocha), la revolución cultural de Mao Zedong (1966-1976) y last but not least  General Kassem Soleimani(2020, Teherán).

En la medida en que se afirma que el curso de la historia esencialmente no cambia con la muerte de algún líder político o religioso, por muy celebre y carismático que éste sea, también hay que decir y afirmar que un mundo nuevo, mejor y más justo, es decir, la “utopía socialista” no se construye con piolets ni con picahielos ni con venenos radiactivos.

Nunca sabremos a ciencia cierta lo que pasó por la mente de los asesinos del poeta y revolucionario salvadoreño Roque Dalton, así como nunca se supo en realidad lo que pensó Jacson/Jackes Mornard /Ramón Mercader antes, durante y después del crimen en Coyoacán.

Sin embargo, después de leer “El hombre que amaba los perros” del cubano Leonardo Padura, novela que trata del asesinato de Trotsky, me pregunté: ¿Qué pensarán hoy en día los implicados en el asesinato de Roque Dalton?

domingo, 15 de diciembre de 2019

Las coplas de mis sesenta y nueve años


Las coplas de mis sesenta y nueve años


                  –i–
Nací en el año 50 en el barrio El Calvario,
Cerquita del sucio Acelhuate[1]
Dicen que en esa noche vieja hubo un gran jolgorio
Debajo de aquel frondoso amate.
                 –ii–
En el vientre fértil de mi madre Tey
Se gestaron cuatro niñas y un varón
Todos retoños bastardos según la ley
Solo una, la primera, no vivió en aquel barracón.
                   –iii–
Todavía tengo presente en la mente
El día en que por primera vez le vi la cara
 a la luctuosa catrina, siendo aún un infante,
lista llegó y con la intención de que el carro me revolcara. 
                   –iv–
Los callejones de San Jacinto
Y las aceras de Santa Anita
Como buen patechucho[2] todo lo andaba solito
a escondidas de mi mamita.
                    –v–
Fui a visitar a mi abuelita y a mitad del camino
me dio sueño y me dormí debajo de un platanar
y dicen que me encontró por fin un buen vecino   
soñando feliz y contento en medio de aquel solar.
                 –vi–
La fama de Urdimales
Me la gané en mi casa
Rompiendo muchos cristales
 Y macetas en la terraza.
               –vii–
En la escuela siempre estuve en primera fila
Y ya de niño le corregía a otros la plana
Los útiles y otros menesteres alegre cargaba en la mochila
Y en los exámenes nunca hice jarana.
              –viii–
Ya lo dijo Juvenal
No hay que ser un buen jinete
Ni jugar como Nadal.
              –ix–
Mi apodo es “Cariño Herrera”
Me bautizó una cipota
Que ya andaba a la carrera
Por tocarme la trompeta.
              –x–
Por andar de Juan Tenorio
Me metí en un embrollo  
La viuda en el dormitorio
Me pedía más repollo.
             –xi–
Emigré para Alemania
Sin saber que era pa ‘siempre
Estudié la electrotecnia
Y nunca tuve la depre.
              –xii–
Aprendí a tocar guitarra,
Al lado de un mexicano,
Tocando la San Marqueña
Se me engarrotó la mano.
                –xiii–
Nunca perdí la esperanza
De cantar como el “turco” Cafrune,
Allá en el lago de Constanza
Una payada o una milonga elegante.
                –xiv–
 Yo no soy Jorge Negrete
Porque no me sale el falsete
Pero canto en la ducha,
y mejor en el retrete.
               –xv–
Bailando un buen merengue
De la cintura pa ‘bajo
La rubia que era bilingüe
Era buena pal relajo.
              –xvi–
Entonces llegó la Vero
Y me tendió una emboscada
Detrás de un viejo ropero
Nos comimos una empanada.
               –xvii–
La historia es muy sucinta
Nada tiene de parafernalia
La Nono quedó encinta
Y así llegó la Natalia.
                 –xviii–
Soy guanaco y paliducho
Soy buen gallo de pelea
Y quien me toca los cojones
Le bajo los pantalones.
                –xix–
Y me fui para chalate
A servir en la guerrilla
Y me puse mertiolate
Pa ‘curarme la rodilla.
              –xx–
En la guerra mucha gente inocente la palma
Los tambores bélicos suenan y el suelo se cubre de tumbas
Y cuando las bombas caen la cabeza y el corazón se sumergen en las sombras 
Cuando Yoel murió, yo, él y muchos más, ahí quedamos sepultados en La Palma.
                –xxi–   
Me estoy poniendo más viejo
Ya no zacateo el macho
Tengo arrugas en el pellejo 
Y no ostento ya más penacho.
                –xxii–   
Mi nieto me dice Tata
Juguemos al caballito
En esta infantil cabalgata
El jinete es Samuelito.
                 –xxiii–
Mañana, mi mañana seguro vendrá
mañana voy a estar aquí esperándola
con mi guitarra en la mano y sin vestir escafandra
cantando volarán por los aires mis cenizas como una oropéndola.
                  –xxiv–
Cuando pare yo las chalas
Me cantan esta canción
No habrá que tener agallas
Pues lo harán con el corazón.
              –xxv–
Ya me voy, ya me despido
Aquí les dejo un recado
Con el favor de Cupido,
afilen que no es pecado.


[1] Acelhuate: Río salvadoreño altamente contaminado que recorre los departamentos de San Salvador y La Libertad.
[2] Patechucho: Callejero

viernes, 29 de noviembre de 2019

De musas, pupusas y otras cosas contusas


De musas, pupusas y otras cosas contusas


Ya pronto terminará el año y como de costumbre tengo el deseo, y, la voluntad por supuesto, de escribir unas gauchadas, es decir, reflexionar escribiendo, que es mi modo de filosofar acerca de esto y de aquello, pero no desde la perspectiva académica, formal y sobria, sino que más bien, utilizando un lenguaje que, a bote pronto, podría parecer obsceno o lépero como dirían en mi terruño.

Oh musas del Olimpo, por fin aceptasteis mis ofrendas herejes y aunque de mirra e incienso son las pupusas que de playa larga me trajisteis, os doy las gracias con toda devoción, porque estoy seguro de que son un regalito de Raulito. No son de chicharrón ni requesón, pero las degustaré aquí en mi morada como un ávido poeta que aprendió castellano con el profe Iraheta, ayveyan ustedes que les parece mi estilo jayán, y preparad vuestro pistilo para recibir con alegría y buen humor el polen de mi confusa algarabía que tiene sabor a arrayán.

De Francisco Quevedo me gusta todo y solo me igualo al genio cuando escribiendo dejo escapar al aire un pedo, que sonoro y violento sale de la parte más arrugada del cuerpo, incluso más que la piel del codo y sí con mi lenguaje guarro a algún parroquiano incomodo, sepa que también Quasimodo, feo y tosco, como dicen que era, al ver a Esmeralda con la cara de Sofía Loren se le escapó un suspiro por el ano. Todo lo que el arte culinario forma y crea, desde la grande cuisine de Paul Bocuse y para que no se me acuse de falta de patriotismo o de ser un idiota ridículo, hasta la petite cuisine traditionelle de Madame Carlota, la pupusera de Cuscatancingo, entra por los ojos, se queda un rato en las tripas y sale con o sin respingo por el hoyo, sea este grande o pequeño.   

De la cosecha de café se bastante, de la caña menos, aunque nunca entendí la razón de la quema de los cañaverales y no crean que en agricultura soy un todo terreno, pero todo lo que se del maíz lo aprendí feliz un fin de semana en la finca de Rogelio. Ahí comimos de todo, cosas que usted sí nunca ha estado ahí, no podrá imaginar ni aun leyendo el Popul Vuh. Y hay que tener maña para destusar el elote; cuando se es cipote de campo uno aprende a distinguir la milpa cuando está entre camagua y elote. Hay ciertas reglas culinarias a respetar y en esto yo no meto. Como hemos leído aquí, pupusa que no es de maíz, no puede considerarse pupusa y paloma que no mete su pico no es paloma. Mucho se ha escrito en El Salvador acerca de la relación directa entre la pupusa y la paloma, y no crea, el apreciado lector que se trata de mitos y leyendas que rondan en torno a la pupusa, la paloma, el maíz y la milpa. De hecho, hay ornitólogos famosos, entre ellos el doctor japonés H. Ano, quien ha comprobado empíricamente la atracción natural entre la paloma y la pupusa. Según el especialista, el maíz es el nexo entre los dos. Aunque algunos críticos opinan que el doctorcito H. Ano ha sido mal comprendido, él lo que dijo fue sexo y no nexo. Las milpas cuando se queman no son por culpa de la Columba mustuguza, pues jamás se ha visto que la paloma quema maíz. Ahora bien, ¿quién podría poner en dudas estos datos científicos? ¿Quién no ha visto en algún momento de su vida una paloma picando una pupusa?

La chilateada siempre es en El Salvador una fiesta familiar, no importa sí es en Izalco, Apaneca, San Julián, Jayaque o Nejapa.  La elaboración del atol de elote y las ricas viandas que lo acompañan siempre son las mismas, pero jamás mezcle esta bebida con alcohol, una tacita de café tostado en comal y al calor del fogón a lo sumo, y no crea que presumo de ser experto atolero, pero se distinguir entre el atol chilate, el shuco y éste que aquí describo.

El atol es la bebida nacional de El Salvador, diría yo, que fui cipote de ciudad y que, debido a la amistad de un compañero de colegio, tomamos el bus en la terminal de oriente y nos fuimos en dirección a Cabañas o Cuscatlán, no recuerdo exactamente hacia donde but it doesn't matter at all, porque fuimos, adonde fuimos, por el atol. Pero de lo que sí estoy plenamente seguro, es que en esos días no hicimos ningún desvergue en la finca de Alvergue.

Here comes the sun, and I say It's all right…, así encabecé mi primer saludo a Portillo desde hace más de 50 años, no sé por qué lo hice, pero me salió así del dedillo el estribillo de esa canción de los Beatles del año 69. La memoria emotiva es un gran don, pues en ella grabamos aquellas pequeñas cosas, la mayoría de manera inconsciente que florece en el momento menos esperado como una saeta dorada dando en el centro de la diana. Así, como en mi mente está grabado el albergue que nos dio Alvergue cuando éramos imberbes y juguetones como cabritos o cabrones, si así lo preferís. In the same way, tengo a tres caballeros en mi mente, tres gentlemen, Sir William Portillo, Sir Raúl Ernesto López Sr. and Sir Manuel Roberto Turcios, y aunque ya nuestro querido José Arturo no está entre nosotros y esto, aunque parezca un albur, le pido a él, esté donde esté, que extienda su Excalibur y los nombre, primus inter pares caballeros de la legión de “Los Dorados Años sesenta”.

Entonces, desde aquí, desde la precordillera de la Selva Negra, lugar bendecido por el sol y posando mi trasero en una banca, quiero despedirme a mi manera, aunque para ello recurriré a Paul Anka, pero lo diré a mi manera…And now my dear Friends the end is near, I mean, el final de esta gauchada, and so we face the final curtain. We have lived a life that's full. We have travelled each and every highway. But more, much more than this, we did it our own way….

I don’t care any more…si nunca llegué a cantar el ¿Cómo fue? de Benny More o si nunca tuve el bucle del King Creole, solo sé que todos los días me tomaba de bebito mi medio litro de leche CETECO, de infante mi cucharada de tónico Wampole y cuando adolescente compartí con mis amigos una pacha de Muñeco.

Y, ¿qué podría yo más contaros de las musas pupusudas que he conocido on my way, sí cada uno de vosotros ha pisado su propio camino?

¡That’s all Folks!